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Ver día anteriorDomingo 31 de marzo de 2019Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Despertar en la IV República

Recuerdos políticos poblanos

H

e pretendido escribir en primera persona y recabar recuerdos de trabajos políticos de otras épocas, pero me arrastra el instinto de opinar. Creo que esta vez sí lo podré superar.

Ahora que he regresado a Puebla en gestiones de la Fiscalía Electoral han venido a mí con gran viveza memorias de los años que trabajé en la construcción de un aparato político.

Después de la frustración y rabia que provocó la irregular elección de 2006, nos propusimos levantar toda una organización para volver a competir en forma legítima y legal por el poder en Puebla, un estado muy peculiar que resume todas las regiones del país y que tiene frontera con ocho entidades: vasto conjunto de regiones montañosas, llanos y su antigua y poderosa capital.

Recuerdo también a quienes me acompañaron: María Teresa Carrasquedo, Amelia Bianchi, Sabrina Carvajal, Mario Bracamonte y una brigada de chicos poblanos que me ayudaron a formar decenas de comités.

Tengo vivas las imágenes de las reuniones preparatorias fuera de las casas modestas, en pequeños corrales y patios con muchas macetas. Recuerdo el ataque que sufrí en la capital, en la plaza de San Miguel junto a la fuente. Al inicio de un mitin, un grupo de personas que portaban gafetes de seguridad nos atacaron, me derribaron y me rompí un cuadríceps. Con gran habilidad, a varios nos quitaron las carteras. Pero a pesar de todos los abusos, logramos ganar en la entidad.

En Puebla aprendí la laboriosidad y generosidad del pueblo de México. Tuve muchas relaciones interesantes; destaco la de Manuel Bartlett, que debilitó mi sectarismo: supe que en el PRI había políticos patriotas, eficaces y dignos.

Hoy Puebla es otro escenario. Hay una nueva clase política y nuevas figuras. Existe el peligro de que problemas internos enturbien las elecciones, pero hay muchos anticuerpos sembrados por el trabajo de días, semanas, años. Hoy en Puebla podríamos vivir por primera vez un episodio de elecciones impecables si la buena voluntad se impone sobre el impulso autodestructivo.

Colaboró: Mario Antonio Domínguez