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Venezuela: botín ambicionado
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egún Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro para la Política Económica de Estados Unidos (EU) durante la administración de Reagan y Caballero de la Legión de Honor de Francia, la vorágine de atropellos económico-militares y de propaganda desatada por Washington contra Venezuela se debe a que Maduro, como Chávez, ha cometido el crimen imperdonable de representar los intereses del pueblo venezolano y no el de las corporaciones e intereses financieros de EU. La suya es una ironía repleta de indignación, ante las poses y pronunciamientos de los Pompeos, Boltons y Abrams, altos exponentes del unilateralismo belicista y económico que impera en EU desde las masacres en Afganistán, Irak, Libia etcétera, perpetradas a la sombra del 11/S. Trump se hace rodear de monroístas de la guerra fría: no sólo juegan con el estado de derecho en EU, a la Elliot Abrams. También rompen abiertamente con el derecho internacional y con la paz mundial. Es necesario agregar que, como el gobierno de Chávez, el de Maduro considera que Venezuela es una nación cuyo Estado tiene jurisdicción sobre su territorio. No es, como plantea el unilateralismo de hueso colorado ahora rampante en EU, un depósito repleto de recursos naturales.

La ofensiva del unilateralismo bélico y bancario-financiera viene de tiempo atrás. Ya Trump amenazó a Caracas con una intervención militar. Es el mismo lenguaje amenazante desde un bárbaro despliegue de sanciones económicas que atacan de manera feroz a la población, como en Irak y Libia. En esas sanciones, que las agencias noticiosas y los analistas de Televisa, DW y otras, nunca mencionan, se realizan operativos en función de aquello de que: todas las opciones están sobre la mesa. Lo que se oculta es que el operativo militar ya está en curso desde tiempos de Chávez bajo la Operación Venezuela Freedom 1 y 2. Ahora la ofensiva está al mando de Abrams, pieza clave en el escándalo Irán- contras.

Dada la centralidad de lo militar en el dispositivo golpista, no es casual que Roberts recuerde a Smedley Buttler, un teniente general de los marines, quien en 1935, desde el alto rango y honores que mereció, sintetizó el papel de los militares de EU en América Latina y el Caribe así: “la mayor parte de mi tiempo actué como un matón de alta categoría al servicio de las grandes empresas de Wall Street y de los banqueros. En breve, fui una suerte de matón del bajo mundo criminal (racketeering) al servicio del capitalismo”. La amenaza de Trump/Bolton y ahora Abrams, se encamina a instaurar una gobernanza de corte colonial en el hemisferio bajo un estado de excepción y de su bota militar. En el caso de Venezuela y Sudamérica, el Comando Sur del Pentágono se articula con el Departamento del Tesoro, dueño de 51 por ciento del Banco Mundial, según Joseph Stiglitz, ex primer economista de ese banco.

La retórica librecambista del hegemón en aparente repliegue hacia el hemisferio, queda hecha trizas. La clase gobernante de EU no es afecta a las fuerzas del mercado, sino a las fuerzas armadas para acceder a la riqueza y territorio de los pueblos al sur del Bravo y del orbe. La diplomacia de fuerza desplegada contra Caracas, incluye una millonaria ofensiva económica y mediática semejante a la embestida contra Chile (Allende) Irak y Libia. Gobernar para el pueblo venezolano significa cometer el pecado mortal mencionado por Roberts. Para EU, Venezuela es un botín y para los regímenes de derecha también, lo que los induce a articular los lineamientos de las lumpenburguesías locales, satisfechas con una co-participación en la apropiación del excedente. Esas derechas también se arriesgan a la devastación humana y de infraestructura de las guerras de agresión con las que ahora Trump et al amenazan a Venezuela. En esta dirección las torpezas y limitaciones de la derecha brasileña colocan en grave riesgo a la parte mayor de la Amazonia.

Sobre el botín, información pública oficial de EU (CIA, NSA, DIA, etcétera) recabada por Bryan González Hernández, candidato doctoral en la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA), Heredia, indica que Venezuela ejerce jurisdicción sobre la mayor reserva petrolera del mundo, estimada en 300 mil millones de barriles. Venezuela es el octavo país del mundo con las mayores reservas de gas natural, 1.5 billones de metros cúbicos; 14 mil millones de toneladas de hierro; 7 mil millones de toneladas en reservas de oro; 10 milmillones de toneladas de carbón;6 mil millones de toneladas de bauxita.

Posee coltán (electrónica) y torio, para energías limpias. Abunda el agua. La hidroelectricidad representa 58.32 por ciento de toda la generación eléctrica. El territorio contiene abundante biodiversidad (tiene territorio amazónico.) Por su cercanía, el costo del transporte del petróleo venezolano a EU es menor que del Golfo Pérsico.

Al margen de la Constitución de EU y del derecho internacional, la criminalidad de Estado se usa y abusa para la obtención de esos recursos.

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