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Detectan nueva forma de lavado

Recursos ilegales circulan de mano en mano sin ser vistos

Detienen a chinos y mexicanos en operativo en la capital del país

 
Periódico La Jornada
Lunes 16 de julio de 2018, p. 16

En México hay una nueva forma de lavar dinero. En instantes, millones y millones de dólares recolectados por venta de drogas pasaban –o se siguen moviendo– de mano en mano, dentro de maletas, mochilas o bolsas de plástico frente a ciudadanos o autoridades, como si fuera algo sin importancia.

Es tan novedosa esta forma de operar, que la garantía de los depósitos es un billete o sólo un pedazo de éste con una leyenda escrita en grafías chinas.

Los recursos se recogían en estacionamientos, pasillos de centros comerciales, parques o a las puertas de algún comercio. Los operadores funcionan como banco, en el cual se realizan depósitos, transferencias, transacciones y hasta se pagan importaciones de productos básicos, pero para la producción o comercialización de drogas.

No se sabe cuántas sucursales de estos bancos hay en el país ni el capital total que han manejado, pero en junio pasado, en una operación sin precedente, la Procuraduría General de la República (PGR), la Policía Federal y las fuerzas armadas descubrieron que grupos de ciudadanos chinos establecidos en varias naciones operan con cárteles mexicanos y lo que reciben en una, en otra se cobra en efectivo con tan sólo presentar contraseñas.

Los recursos no se transportan físicamente. Las investigaciones descubrieron que en México sus principales clientes son los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el del Golfo.

El CJNG, que dirige Nemesio Oseguera Cervantes, una de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas más violentas y surgidas en la pasada década, ya tiene presencia en 20 países, según registros de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).

Está considerada uno de los cárteles que implican mayores riesgos para la seguridad de ese país, debido a su creciente capacidad para producir y traficar drogas sintéticas cuya sustancia base (fentanilo) es 50 veces más poderosa que la heroína. En México disputa territorios a las principales organizaciones criminales y se ha apoderado de zonas que antes sólo estaban bajo el dominio de grupos como el cártel de Sinaloa y Juárez (Baja California, Chihuahua, Sonora, Coahuila y Sinaloa); Los Zetas (Veracruz, San Luis Potosí, Oaxaca, Tamaulipas y Nuevo León), Los Rojos, Los Ardillos y Guerreros Unidos (Guerrero, Morelos, Puebla y estado de México).

El CJNG ya opera en Ciudad de México y la zona conurbada. Muestra de esto es su competencia por zonas como Tepito, Iztapalapa, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Chalco y Ecatepec contra grupos locales como La Unión Tepito.

En la capital estaba uno de los centros de operación de la conexión chino-mexicana “que bancariza recursos del narcotráfico y ganancias obtenidas de otros delitos de alto impacto. Cómo operan: la explicación es que estos grupos delictivos se han unido y los líderes de estos lavadores han llegado a acuerdos con capos como Nemesio Oseguera.

“El esquema consiste en recibir los recursos en efectivo, sin llamar la atención, en centros comerciales o estacionamientos, en portafolios, bolsas o mochilas. Las partes confían. El dinero se lleva a domicilios y allí se recuenta, y se da por hecho, desde que se recibe, que no habrá fallas en los conteos ni en la seguridad.

Los chinos trabajan también con algunos mexicanos; son sus cajeros o cobradores. Los extranjeros tienen contactos en naciones como Suiza, Colombia y Panamá o en paraísos fiscales. Si sus clientes lo requieren les abren cuentas con nombres falsos que sólo se conocen a través de las contraseñas (billetes o pedazos de billete con alguna frase escrita en chino), informaron funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional.

En mayo pasado las fuerzas armadas, la Policía Federal y la PGR descubrieron esta nueva forma de operar en México, de lo que dio cuenta, en junio, Israel Lira Salas, titular de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada: al dar cumplimiento a dos órdenes de cateo entre el 26 y el 29 de mayo en diversos domicilios de Ciudad de México, lograron la detención de 10 personas, seis chinas y cuatro mexicanas.

“Se logró el aseguramiento de cinco inmuebles, 10 millones 510 mil 152 dólares (206 millones 68 mil 249 pesos), 95 mil 800 pesos; 10 vehículos, de los cuales cinco contaban con compartimentos especiales para ocultar objetos y documentación contable y financiera.”

Las investigaciones han permitido establecer que los detenidos forman parte de una red internacional de operadores financieros vinculada con distintas organizaciones delictivas en México, principalmente con el CJNG y el cártel del Golfo.

Las autoridades consultadas refirieron que este grupo mantenía algunos recursos físicamente en casas de seguridad, con los cuales pagaban a bandas criminales que operan en otros países los recursos que en los de origen le hayan depositado, por eso el dinero no se mueve físicamente.

Además, en negocios lícitos, mediante operaciones hormiga ingresan fuertes sumas al sistema financiero nacional, como si fuera legal. También, con los recursos en efectivo, organizaciones como el CJNG pagan cargamentos de fentanilo o precursores químicos que reciben en aduanas mexicanas para producir drogas sintéticas; los chinos son sus intermediarios financieros.