Política
Ver día anteriorLunes 2 de julio de 2018Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Afectación cardiaca, la principal

Vivir con sobrepeso u obesidad, factor de riesgo para otras enfermedades

Mantener un índice de masa corporal saludable toda la vida es importante para aminorar el daño al corazón

 
Periódico La Jornada
Lunes 2 de julio de 2018, p. 25

Vivir con sobrepeso u obesidad es factor de riesgo para otras enfermedades, como las cardiovasculares –infarto al corazón entre ellas–, cuya probabilidad de presentarse es cuatro veces más alta en individuos que durante 10 o más años han tenido exceso de peso corporal, reveló una investigación y seguimiento durante una década que hicieron investigadores de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

Lo relevante es que el daño cardiaco asociado al peso excesivo se demostró con un indicador clínico: la concentración en sangre de la troponina, una proteína cuya elevación por encima de 14 nanogramos por litro conlleva a una afectación del corazón.

Esto puede ocurrir, incluso, en ausencia de padecimientos como hipertensión arterial, diabetes o insuficiencia renal, es decir, hay un daño, pero no da síntomas. Los datos obtenidos se refuerzan con el tiempo de seguimiento a los participantes, que fue de 10 años.

Comprobaron que los años vividos con sobrepeso u obesidad se acumulan en un factor de riesgo que los científicos consideran indiscutible de afectación cardiaca. Los investigadores colectaron la información clínica de más de 9 mil personas a las que siguieron durante 10 años.

El estudio Riesgo ateroesclerótico en las comunidades se realizó en cuatro ciudades estadunidenses, con financiamiento del gobierno de ese país. Una reseña del mismo se publicó en la revista Clinical Chemistry.

Es de recordar que 30 por ciento de la población en Estados Unidos tiene obesidad y de acuerdo con los investigadores, los hallazgos insinúan que mantener un peso saludable a lo largo de toda la vida es importante para la salud del corazón y para aminorar el daño a medida que se envejece.

El seguimiento se realizó de 1989 a 1998. En ese lapso, los participantes cumplieron con cuatro visitas a los centros de investigación para evaluar su índice de masa corporal (IMC) que es la relación entre la estatura y el peso. Un IMC superior a los 25 kilogramos por metro indica que la persona tiene sobrepeso; por encima de 30 ya es obesidad. También se revisaron sus antecedentes de cardiopatía y la medición de la troponina. Además, reportaron el peso que tenían a los 25 años y así se tuvo ese dato desde la juventud, la madurez y la edad avanzada, ya que la edad promedio de los participantes en la cuarta visita fue de 63 años.

Casi 23 por ciento de los participantes aumentaron su IMC entre la primera y la cuarta visita. Dos terceras partes tenían sobrepeso u obesidad, mientras apenas 5 por ciento redujo este indicador.

En el análisis del IMC, al principio y al final del estudio, junto con las concentraciones de troponina de los participantes, se encontró que los obesos, tanto en la primera como en la cuarta visita, tenían el doble de probabilidad de tener concentraciones de la proteína superiores a 14 nanogramos por litro, comparadas con las personas que mantuvieron un peso normal constante. En el caso de aquellos que eran obesos tanto en la cuarta visita como a los 25 años, la probabilidad de tener concentraciones más elevadas de troponina casi se cuadriplicó.

Luego se calculó la relación entre el tiempo que las personas vivieron con obesidad, en un promedio, desde los 25 años hasta la edad que tenían en la cuarta visita; se detectó que aumentó 21 por ciento el riesgo de que tuvieran niveles de troponina por encima de lo normal.