Sociedad y Justicia
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Docentes sin perfil pedagógico y falta de material didáctico e infraestructura, las fallas

Deploran maestros el abandono total de las telesecundarias

“Desde que nacieron, hace 50 años, hemos sido el patito feo del sistema educativo”, aseguran

 
Periódico La Jornada
Domingo 28 de enero de 2018, p. 29

A 50 años de la creación de las telesecundarias, profesores y directores de esta modalidad advirtieron que el proyecto pedagógico innovador que se puso en marcha en enero de 1968 ha caído en un abandono total por falta de recursos materiales y humanos, que han llevado a que los alumnos que cursan sus estudios en este subsistema mantengan muy bajos desempeños en su aprendizaje.

En México, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP), un millón 432 mil jóvenes en todo el país asisten a una telesecundaria, lo que representa 21.4 por ciento de la matrícula total de este nivel de estudios.

Cuenta con 72 mil 995 docentes en 18 mil 705 escuelas, es decir, 47.6 de todos los planteles de estudios secundarios del país pertenecen a la modalidad de telesecundarias, en las que un solo profesor imparte los contenidos de las 12 asignaturas por grado escolar con el apoyo de libros de texto y videoclases.

Fue un proyecto, recordaron maestros fundadores del subsistema, que nació para atender a los miles de niños que terminaban la primaria y no tenían espacio en las secundarias diurnas. Surgieron con los llamados telemaestros que impartían clases en vivo que eran transmitidas por televisión. Hoy tenemos clases de siete minutos con locutores o adolescentes y a un profesor, en la mayoría de los casos sin especialización alguna en telesecundaria, impartiendo todas las materias.

José González Figueroa y José Manuel Cisneros González, quienes formaron parte del primer grupo de 304 profesores de primaria que echaron a andar las telesecundarias en nueve regiones del país, que incluían comunidades de Tlaxcala, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Oaxaca, estado de México, Veracruz, Morelos y Ciudad de México, afirmaron que “desde que nació la modalidad de telesecundarias hemos sido el patito feo del sistema educativo”.

Las telesecundarias, narraron, siempre han operado con pocos recursos. Muchas abrieron sus puertas en casas particulares, patios prestados, talleres mecánicos, salones de fiesta, billares y hasta en atrios de iglesias donde los curas simpatizaban con el magisterio. Todo lo fueron construyendo los profesores con apoyo de los padres. Nos tocó ir a buscar a nuestros alumnos, convencer a los padres de que los dejaran ir a clases, pero también de que no se iban a quedar ciegos por ver tanta televisión.

González Figueroa recordó que eran tiempos de un profundo compromiso con la educación. Había clara necesidad de escolarizar a miles de muchachos que se quedaban sin lugar en las escuelas, porque de cada 100 que terminaban la primaria, 40 no tenían un espacio en la secundaria.

Durante los primeros años de operación, agregó Cisneros González, se fue consolidando la formación profesional para maestros de telesecundaria, pues se creó una licenciatura con esta especialización. Sin embargo, una década después de creado el subsistema, las telesecundarias se mantenían en total precariedad material y de infraestructura.

Fue necesario, afirmó Figueroa González, salir a las calles y movilizar tanto a maestros como a los padres. Se lograron avances, pero también comenzó el proceso de cooptación de plazas del charrismo sindical, y con ello un largo proceso de deterioro del subsistema.

Pedro Ramírez Vázquez, profesor con 35 años de servicio en el sistema de telesecundarias del Valle de México, indicó que pese al abandono y falta de interés de la SEP y de los estados, las telesecundarias cumplen 50 años con una proporción considerable de la matrícula nacional y con un número de planteles muy significativo.

Sin embargo, reconoció, se enfrentan profundos desafíos ante la creciente contratación de profesores sin el perfil pedagógico, la falta de materiales didácticos e infraestructura. Si la telesecundaria se ha mantenido por cinco décadas, afirma, es por el esfuerzo de padres y maestros que siguen adelante pese a todas las desventajas.

Braulio Mena, profesor que participó en la formación de maestros de telesecundaria, aseguró que hay deformación total del modelo de telesecundarias, pues al despojarla de las clases televisadas, en las que participaban verdaderos maestros, y sustituirlo por contenidos sin profundidad, que se deben repetir varias veces a la semana por falta de contenidos, se obtienen resultados deficientes.