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No somos terroristas, gritan cientos de manifestantes de la comunidad musulmana

Aparecen proclamas contra el islam en mezquitas y comercios de España

La extrema derecha pide echarlos a todos de Europa y no dejar entrar ni un refugiado más

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El vocero de la Comunidad Ahmadía del Islam en España, Qamar Fazal, tildó a los responsables del atentado en Barcelona de antimusulmanes. Luego del clima de islamofobia generado por los atentados en Cataluña, la población musulmana salió a las calles a pedir por la paz y a condenar la violencia de grupos radicales que, aseguran, no tienen que ver con su feFoto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 22 de agosto de 2017, p. 20

Madrid.

Muerte al islam, vais a morir o fuera moros de mierda son algunos ejemplos de los mensajes que han proliferado en estos días en España, a raíz del doble atentado en Cataluña que dejó 15 muertos y más de 130 heridos. En mezquitas, comercios de ciudadanos de origen árabe y en las redes sociales, donde impera el anonimato, se han intensificado los mensajes islamófobos que suele enarbolar la extrema derecha europea, pero que cada día se extiende más en la sociedad.

En los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004, en los que murieron 192 personas y unas 2 mil resultaron heridas, se vio una conducta ejemplar de la mayoría de la sociedad española, que en ningún momento asumió como propias las visiones más extremistas acerca de la violencia de las células yihadistas para lanzar mensajes de odio contra los musulmanes, a los que se refieren como vagos que viven del Estado de bienestar y terroristas en potencia.

Pero en el doble atentado en Barcelona algo ha cambiado, al menos en parte de la opinión pública española, que ahora es más proclive a los mensajes incendiarios que explotan la sensación de dolor y frustración ante actos más violentos y brutales como los perpetrados por la célula yihadista en La Rambla y Cambrils. Y máxime cuando los detalles biográficos de los autores materiales confirman que eran jóvenes de entre 17 y 25 años, todos ellos con residencia legal, la mayoría con trabajos bien remunerados y buen nivel de escolaridad. Al parecer estaban bien integrados a la sociedad, hasta que su presunto líder espiritual, el imán de Ripoll, los instigó a perpetrar el crimen.

Entre los ataques a los centros de reunión o comercios relacionados con población árabe y musulmana destacan las pintas en las mezquitas de Tarragona y Barcelona, así como los ataques a varios centros comerciales en las poblaciones madrileñas de San Martín de la Vega y Fuenlabrada. También se reportaron concentraciones de grupos de extrema derecha tanto en Barcelona como en Madrid que intentaron frustrar los minutos de silencio en memoria de las víctimas con proclamas contra la población árabe y musulmana, insistiendo en su idea básica de que hay que echarlos a todos de Europa y no dejar entrar ni un refugiado ni migrante más.

Los ataques de los nuevos islamófobos también van dirigidos contra las autoridades y los alcaldes de Madrid y Barcelona, Manuela Carmena y Ada Colau, que representan candidaturas independientes, y a las que acusan de un buenismo que nos mata.

Las autoridades catalanas, encabezadas por su presidente, Carles Puigdemont, han insistido en todos sus mensajes que Barcelona es una ciudad abierta y que los atentados no van a acabar con su espíritu de solidaridad y hermandad con otras religiones y culturas. Además, la Comunidad Islámica Española decidió dar un paso al frente y manifestarse públicamente contra los responsables del atentado, pero también para insistir en que no se puede criminalizar su religión

Sobre todo ante los mensajes de odio que han circulado sin control por las redes sociales. En Twitter, la etiqueta #StopIslam llegó a ser trending topic con mensajes como éstos: Las consecuencias de vuestra democracia, la inmigración o la interculturalidad o “crear un hashtag que diga #StopIslam está muy bien, pero ahora hay que llevarlo a cabo y comenzar a deportar islamitas cuanto antes”.

En Cataluña los musulmanes salieron a la calle gritar que islam es paz y somos musulmanes, no terroristas. Mientras el vocero de la Comunidad Ahmadía del Islam en España, Qamar Fazal, tildó a los responsables del atentado de antimuslmanes: Estas personas son antimusulmanas y antirreligiosas, que dejen a la religión en paz. Una religión que no tiene bondad no es religión. El santo Corán dice que quien mata a un inocente es como si hubiera matado a toda la humanidad. El crimen de Barcelona es como si hubieran asesinado a todo el mundo.