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Lo tacharon de criminal en España y perdió con su selección

Con más reveses que éxitos este año, Lionel Messi proyecta un mejor 2017
 
Periódico La Jornada
Martes 20 de diciembre de 2016, p. a15

Barcelona.

Sin títulos individuales que exhibir y señalado como el capo de una estructura criminal por la fiscalía española, Lionel Messi cerrará un año marcado por problemas tributarios, las repetidas decepciones con su selección y las escasas alegrías que cosechó con el Barcelona.

Aunque concluyó 2016 con buena actuación el domingo ante el Español en partido de la liga ibérica y fue el futbolista que más goles marcó, en total 59 –con el club catalán y con Argentina–, el astro argentino pone el broche al año con un regusto más amargo que dulce.

Y no precisamente porque su rival Cristiano Ronaldo conquistara un nuevo Balón de Oro, pues el crack portugués del Real Madrid anotó menos tantos que él en el año (55), aunque ganó títulos como la Eurocopa con su selección, la Liga de Campeones, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.

Para Messi supuso un tremendo golpe anímico tener que comparecer en los juzgados españoles acusado de haber evadido unos 4.5 millones de dólares entre 2007 y 2009 y haber sido tachado de capo de una estructura criminal.

Yo no sabía nada, como explicó antes mi papá; me dedicaba a jugar al futbol, confiaba en los abogados que nos llevaban las cosas y no tenía idea de nada, se defendió Messi, a principios del pasado junio en la Audiencia de Barcelona.

Después de escuchar durante más de tres horas cómo el abogado del Estado español igualaba su entramado empresarial al de la mafia, Messi proclamó su inocencia de manera infantil, confiándolo todo a sus letrados y a su progenitor.

Pendiente de la sentencia, viajó a Estados Unidos con la esperanza y la ilusión de compensar con su selección sus cuitas judiciales y tributarias.

Tras haber perdido ante Chile la Copa América 2015 y después de caer en la final del Mundial de Brasil, la edición Centenario del torneo continental le ofrecía la posibilidad de redimirse de ésa y otras penas.

Tampoco funcionó, los entonces dirigidos por Gerardo Martino se estrellaron de nuevo en los penales, con Leo al frente. Caliente y hundido el cinco veces Balón de Oro renunció.

Para mí se terminó la selección. Ya lo intenté mucho, me duele no ser campeón con Argentina y me voy sin lograrlo. Es increíble, pero no se nos da, afirmó el 26 de junio en el Metlife Stadium, de Nueva Jersey.

Argentina se conmocionó. Después de criticarlo tras cada fracaso, hasta se organizaron manifestaciones para suplicarle que reconsiderara su decisión. Messi se hizo de rogar un rato, pero en agosto recapacitó.

Fueron más reveses que éxitos: días después, la justicia española lo condenaba, junto a su padre, a 21 meses de cárcel por fraude fiscal. No entró ni entrará en prisión, pero la experiencia lo marcó.

Ahora, a punto de cerrar el año y ya de vacaciones, Messi proyecta un 2017 mejor. Lo abrirá casándose con Antonella, la madre de sus hijos, y espera cerrarlo con nuevos títulos y, probablemente, su enésima renovación.