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Sin cruzar palabra o por medio de las redes sociales se puede llegar a un arreglo

Técnicos y coyotes cambian modus operandi para pasar la verificación

La operación, pese a las mil 878 cámaras instaladas en los 65 centros

Este mes, 13 detenidos

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Francisco García, director del Centro de Vigilancia y Monitoreo Ambiental Remota, de la Secretaría de Medio Ambiente, agregó que en lo que va del año se han retirado 65 acreditaciones a técnicos de verificentros por cometer actos irregularesFoto La Jornada
 
Periódico La Jornada
Miércoles 30 de noviembre de 2016, p. 44

A la par de los avances tecnológicos y para evitar ser captados por alguna de las mil 878 cámaras ubicadas en los 65 verificentros que operan en la Ciudad de México, coyotes y personal de esos centros han cambiado su modo de actuar para ayudar a los propietarios de automóviles a que pasen la inspección y obtengan el holograma deseado, a cambio de un pago de 50 a 2 mil pesos, dependiendo del servicio.

Y aunque aún se puede detectar la presencia de gestores en calles aledañas a los centros de verificación, las redes sociales se han convertido en otra opción para encontrar gente que recomienda los servicios de un coyote y sus tarifas. Otra alternativa son los talleres mecánicos con servicio de escáner. En estos casos los costos, de acuerdo con conductores consultados, pueden ser de mil 500 a 2 mil pesos.

Adentro no hace falta que el conductor cruce palabra con los técnicos, lo único que tiene que hacer es dejar en un lugar visible un billete de 50 o 100 pesos.

El resultado de un cuestionario aplicado por la Contraloría General capitalina a los usuarios, denominado Cumplimiento de objetivos, como parte de la vigilancia integral a estos centros, indica que de un total de 58 verificentros revisados, en 82 por ciento se reportó la presencia de coyotes, que al verse descubiertos se alejaron del lugar.

A principios de noviembre se informó que debido a las acciones interinstitucionales de diversas dependencias del Gobierno de la Ciudad de México, encabezadas por la contraloría capitalina, se logró la detención de 13 personas, siete de las cuales fueron puestas a disposición del Ministerio Público y seis ante diferentes jueces cívicos, por violaciones a las leyes Ambiental y de Cultura Cívica.

De acuerdo con el expediente de las siete personas imputadas, tres eran técnicos verificadores que utilizaron un escáner, cuya función es diagnosticar el funcionamiento de los monitores de la computadora de los vehículos para borrar momentáneamente los códigos de falla y así obtener el holograma deseado, y las cuatro restantes apoyaban desde fuera del verificentro.

Francisco García, director del Centro de Vigilancia y Monitoreo Ambiental Remota, de la Secretaría de Medio Ambiente, agregó que en lo que va del año se han retirado 65 acreditaciones a técnicos por cometer actos irregulares, y difícilmente regresarán a trabajar en los verificentros.

En un recorrido por centros de verificación vehicular, algunas personas que han recurrido a estos servicios para poder circular todos los días aceptaron compartir su experiencia.

Rodrigo, propietario de un Chevy modelo 2000, comentó que la semana pasada tuvo que posponer la revisión porque le apareció una multa, pero que al salir de un verificentro en la delegación Miguel Hidalgo, un hombre lo interceptó y le ofreció pasar su automóvil.

Pensó que me lo habían rechazado; me aseguró que por mil 500 pesos lo checaban en un preverificentro y hacían que pasara para que pudiera seguir circulando todos los días. Se me hizo caro.

Rodolfo detalló que su carro no pasó y llamó por teléfono a su mecánico para que lo ayudara. Llevó el vehículo a su taller, lo escaneó y al otro día lo llevó a verificar; obviamente, pasó. Por el servicio pagó mil 800 pesos, sin contar los 472 pesos que cuesta la verificación.

Mi mecánico me contó que muchos dueños de talleres adquirieron equipo para escanear y tomaron un curso para manipularlo tal como se hace en los centros de verificación, narró.