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El autor de ¿Quién le teme a Virginia Woolf? fue reconocido tres veces con el Pulitzer

Falleció Edward Albee, dramaturgo de una generación desesperada

Fue penetrante explorador de la brecha entre autoengaño y verdad, define The New York Times

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Edward Albee, el 2 de mayo de1967, reconocido ese año con el premio Pulitzer (ganó dos más) por su obra Un delicado equilibrio, durante una charla con la prensa en el Cherry Lane Theatre, en la sección de Greenwich Village, en Nueva YorkFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Sábado 17 de septiembre de 2016, p. 6

El dramaturgo estadunidense Edward Albee falleció ayer a la edad de 88 años, informaron medios de Estados Unidos.

Albee, autor de la famosa obra ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, murió en su casa en Long Island tras una breve enfermedad, de acuerdo con su asistente Jackob Holder.

El escritor, cuyo nombre completo es Edward Franklin Albee, nació el 12 de marzo de 1928 en Washington y fue adoptado desde pequeño. Su primera obra fue The zoo story, escrita en 1958 cuando él tenía 30 años.

Siguieron The death of Bessie Smith, The Sandbox, Fram and Yam, The American dream y Who’s afraid of Virginia Woolf?, que fue llevada al cine con los actores Elizabeth Taylor y Richard Burton.

Edward Albee, publica The New York Times, es considerado el mejor dramaturgo de su generación, cuyos dramas sicológicamente astutos y penetrantes exploraron lo conflictivo de la intimidad, la brecha entre el autoengaño y la verdad y la desesperación que se encuentra detrás de la fachada de la vida contemporánea.

Su carrera, añade, comenzó tras la muerte de Eugene O’Neill y después de que Arthur Miller y Tennessee Williams produjeron sus mejores obras. A partir de ahí heredó la antorcha de la dramaturgia estadunidense.

Otras de sus obras fueron A delicate balance, el musical Desayuno en Tiffany’s, una adaptación de la novela de Truman Capote; y Everything in the garden.

También realizó una adaptación de la novela Lolita, de Vladimir Nabokov. Las obras más recientes de Albee fueron la polémica The Goat or Who is Sylvia, Me myself and I y At home at the zoo.

Las obras ganadoras del premio Pullitzer fueron A delicate Balance, en 1967, Seascape en 1975 y Three tall women en 1994.

Cultivó el teatro del absurdo

En su obituario The New York Times define a Albee como el dramaturgo de una generación desesperada; perteneció a la Academia Americana de Artes y Ciencias y recibió, entre otros, el PEN/Laura Pels International Foundation for Theater Award, además del Premio Tony por trayectoria, y la National Medal of Arts.

Edward Albee fue un mordaz dramaturgo del absurdo, se lee en el diario Chicago Tribune, y empleó las técnicas de los grandes escritores del teatro del absurdo europeos para examinar la discusión marital y familiar de la sociedad estadunidense.

Como niño adoptado, Albee creció en una familia acomodada en el condado de Westchester, en Nueva York, pero tuvo dificultades por la desaprobación que sus padres adoptivos tenían contra sus intenciones de dedicarse a la escritura. Pero se encontró a sí mismo, y a su arte, como un hombre abiertamente homosexual en Greenwich Village. A partir de ahí, se inventó a sí mismo como uno de los mejores dramaturgos estadunidenses que jamás haya vivido, finaliza el obituario.