Sociedad y Justicia
Ver día anteriorDomingo 21 de agosto de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

En países desarrollados sí se accede a atención adecuada, señalan expertos

Injusto, que hemofílicos reciban mal tratamiento por nacer en México

Al ser baja la incidencia, el gobierno federal destina escasos recursos para combatir el padecimiento

No hay para procedimientos de vanguardia, y el Seguro Popular cubre a aquejados hasta de 10 años

 
Periódico La Jornada
Domingo 21 de agosto de 2016, p. 30

En México la atención de la hemofilia no es una prioridad, aseguró Carlos Martínez Murillo, coordinador de la Clínica de Hemofilia, Hemostasia y Trombosis del Hospital General de México, quien advirtió la urgencia de elaborar un registro nacional de pacientes con este mal, de destinar mayores recursos para la compra de mejores tratamientos, tales como los factores de coagulación o incluso el factor VIII recombinante, y que el Seguro Popular trate a pacientes sin un límite de edad.

En el Foro Hemofilia México-Dinamarca, organizado por Novo Nordisk México, el médico hematólogo del IMSS detalló que se estima que en el país existen alrededor de 6 mil 500 pacientes con hemofilia, puesto que la incidencia mundial es de un caso por cada 10 mil varones nacidos vivos. Expuso que al ser un número reducido, este padecimiento no figura entre las prioridades, pero remarcó que no se debe olvidar que es un mal con alto impacto social y en calidad de vida de los pacientes.

Dijo entender que existen enfermedades que afectan a millones de mexicanos y tienen mayor impacto económico, como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y la insuficiencia renal, pero llamó a no olvidar a los pacientes hemofílicos. La hemofilia es una enfermedad que se ha dejado de lado porque se dice que la población afectada realmente no es importante. Esa perspectiva data de años y décadas. La hemofilia también amerita una buena atención. No es justo que un paciente con hemofilia, sólo porque nació en México, reciba un tratamiento de regular a malo, y alguien que nace en Dinamarca, uno de los países con mayor desarrollo del mundo, reciba un tratamiento de vanguardia.

Tras señalar que hace falta concientizar del problema a autoridades, médicos, laboratorios y a la sociedad en general, lamentó que en el país todavía se utilicen como tratamiento crioprecipitados y plasma, que implican mayor riesgo de contagio de enfermedades como la hepatitis, en lugar de factores de coagulación VIII y IX, que son de origen plasmático; se obtienen de donantes de sangre, pero tienen mecanismos para inactivar virus. Y ahora hay factor recombinante, que es sintético; es más seguro, pero es más costoso.

En cuanto a la atención en el Seguro Popular, indicó que si bien es cierto que es un logro importante, sólo cubre hasta los 10 años. No debe haber límite de edad; los que tienen de 11 años para arriba quedan totalmente descubiertos en la atención.

De los diagnosticados con hemofilia, alrededor de 70 por ciento presentan algún grado de daño articular debido al nulo o ineficiente tratamiento que han recibido por años, señaló Miguel Izquierdo Zarco, presidente de la Federación de Hemofilia de la República Mexicana (FHRM).

La hemofilia es un trastorno en el que la sangre no coagula normalmente, y por tanto quienes la padecen sangran más tiempo cuando tienen una herida, y pueden tener hemorragias espontáneas, sobre todo en rodillas, tobillos y codos. Existen dos tipos de hemofilia, la A (entre 80 y 85 de los casos), que tienen disminuido o ausente el factor VIII de coagulación, y la B, (entre 15 y 20 por ciento de los pacientes), en que el factor IX está disminuido o ausente.