Sociedad y Justicia
Ver día anteriorMiércoles 16 de marzo de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Las tiendas de autoservicio sustituyen a los tianguis y mercados tradicionales

Crear cadenas productivas cerca de las urbes proveerá alimentos frescos y baratos

Necesario, cambiar los patrones de consumo con el fin de evitar el intermediarismo

 
Periódico La Jornada
Miércoles 16 de marzo de 2016, p. 41

El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en México, Fernando Soto Vaquero, advirtió que son necesarias políticas públicas para construir sistemas alimentarios urbanos sostenibles, con el fin de responder al “tsunami del cambio de los patrones de consumo urbano”.

En la inauguración del taller Cadenas cortas agroalimentarias, explicó que entre 50 y 70 por ciento del valor agregado se genera en las poscosechas, por la transformación, la logística y el comercio, y ante la creciente demanda de alimentos frescos, el gasto para infraestructura se ha incrementado 50 por ciento; además, se ha acelerado la presencia de productos procesados.

Los patrones de consumo están cambiando muy rápido; sorprendentemente son los pobres y el estrato de transición entre éstos y la clase media los que están acelerando dicho proceso, indicó.

Ello ha impulsado una modificación abrupta en el comercio, pues de los tianguis y mercados tradicionales se ha pasado a los supermercados, donde se encuentran alimentos procesados, semiprocesados y frescos. Por ejemplo, en Brasil, el auge de esas tiendas fue en 10 años igual al que logró Estados Unidos en cinco décadas.

Ante representantes de Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia, integrantes de organizaciones civiles y productores –reunidos en el auditorio del Centro Cultural Veracruzano–, Soto Vaquero apuntó que en México, en el 2000, las tiendas de autoservicio ya controlaban 60 por ciento del mercado minorista de alimentos y su crecimiento en ventas fue cinco veces más rápido que el producto interno bruto per cápita. Por ello, dijo, se necesita un cambio en las políticas públicas para asegurar el acceso a alimentos frescos y económicamente accesibles a las personas con bajos ingresos. La vía es desarrollar cadenas cortas agroalimentarias, es decir, que la producción de alimentos sea más cercana a las zonas urbanas.

Dolores Barrientos, representante del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas en México, comentó que el sistema económico está polarizado entre la población rural y urbana. En la actualidad, 80 por ciento de los habitantes de Latinoamérica viven en zonas urbanas, lo que está provocando una fuerte desconexión con lo rural, señaló.

Barrientos advirtió que de no cambiar los patrones de producción y consumo actual, a finales de siglo nos habremos acabado el planeta por nuestra ineficiencia.

Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec), comentó que en las zonas rurales de la Ciudad de México se producen 456 mil toneladas anuales de alimentos y 19 mil toneladas de productos pecuarios.

El taller es una oportunidad para abrir estrategias que permitan mejorar los canales de comercialización entre productores rurales y consumidores, evitando el intermediarismo, resaltaron.