Opinión
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Carta a Aurelio Nuño
M

uy distinguido señor secretario: su declaración referente al deseo de estar cerca de los maestros me ha motivado a escribirle esta carta, aunque desde luego con dudas de que usted llegue a leerla y a reflexionar sobre su contenido, en virtud de la insensibilidad que los funcionarios del presente gobierno han tenido respecto de lo que los simples ciudadanos pensamos.

De cualquier manera, un aspecto que quisiera comentarle es que de seguir las políticas educativas que se han venido instrumentando, dejarán una profunda huella en la nación, de manera que el sistema educativo que dejará el presidente Peña Nieto será totalmente diferente del existente al inicio de su gobierno, tal como usted ha manifestado, aunque en el sentido contrario.

Al analizar los resultados de la prueba Planea, aplicados a los estudiantes de educación media superior del país, detectamos un retroceso en matemáticas de al menos seis años, mientras en comprensión del lenguaje es de más de 10 años, tal como se puede observar en las gráficas del Breve análisis de la evolución de la educación media superior entre 2009 y 2015, del Instituto Galileo de Innovación educativa (www.galileo2.com.mx/comunidad). Si bien las autoridades afirman que la prueba Planea de 2015 no es comparable con Enlace, esto es difícil de aceptar, ya que la primera tiene la misma estructura y sus preguntas son muy similares a las de la segunda, incluso en sus grados de dificultad, como usted lo podría constatar comparando el contenido de ambas pruebas (ver: Breve análisis...)

Si uno analiza las posibles causas de este retroceso, se encuentra que se ha debido a la incapacidad de los funcionarios de la Subsecretaría de Educación Media Superior, insensibles a las condiciones en que los maestros están enfrentándose a las evaluaciones sin una preparación adecuada y sin capacidad para atender debidamente a sus estudiantes, en virtud del riesgo que enfrentan de perder su empleo, en muchos casos luego de una vida entera dedicada a la educación.

Es difícil para las personas con una situación económica holgada entender este tipo de problemas. Espero que usted tenga la sensibilidad para comprenderlos y sobre todo, para imaginar desde ahora cómo serán los resultados de la próxima evaluación a realizarse en 2016, luego de analizar los mencionados resultados de 2015.

En un estudio que presentaremos pronto, destinado a los maestros, estaremos mostrando los resultados por entidades, adelantándole que entre las que presentan los más bajos rendimientos están el Distrito federal y el estado de México, en donde los porcentajes de estudiantes sin mayores conocimientos de matemáticas representan más de 80 por ciento del total. Si bien estos resultados corresponden sólo al tercer grado de bachillerato, resumen el nivel de conocimientos y competencias adquiridos durante toda la educación obligatoria. Como usted se puede imaginar, este retroceso será motivo de una nueva campaña de desprestigio contra nosotros los maestros, en cuanto las televisoras y radiodifusoras se percaten de su magnitud, sin reparar en el daño que harán al sistema educativo nacional.

Pero otro efecto es posible cuando estos resultados se difundan, pues parecerán coincidir con el interés siniestro de alguno de los grupos cercanos al poder, de estimular la ignorancia en amplios sectores de la población para facilitar la manipulación de las mayorías y las compras masivas de votos, como recursos efectivos para asegurarse el mantenimiento del poder. En ningún momento creo que usted se pueda prestar a ello, pero siendo el responsable de la política educativa del país, debe tenerlo en mente desde ahora.

Es importante señalar que las pruebas Enlace y ahora Planea, duramente criticadas en el pasado, incluso por su antecesor, Emilio Chuayffet, a diferencia de las que ahora se aplican a los maestros, no son de carácter punitivo y sí recogen no sólo el impacto de la actividad y capacidad de los maestros, sino de todos los demás factores educativos que inciden en el desempeño de los estudiantes.

Sin menosprecio de ninguno de esos factores señalados, quiero referirme a tres grandes fallas pedagógicas que han formado parte central de la problemática presente del sistema educativo, las cuales debieron ser subsanadas antes de pensar siquiera en las evaluaciones a los maestros ordenadas por su antecesor.

Los estudios realizados durante las últimas décadas sobre el funcionamiento del cerebro en los procesos de aprendizaje (conferencia El maravilloso cerebro de los niños, Enrique Calderón Alzati PhD, Universidad de Pennsylvania,1969 www.galileo2.com.mx/conferencia), están dando lugar a innovaciones importantes en la formación y actualización de los maestros, así como en los entornos educativos, incluida la integración de las tecnologías de la información a los temas de estudio y aprendizaje. Nada de esto ha sido tomado en cuenta para resolver problemas tan importantes como la comprensión del lenguaje, en el cual el país no ha tenido progreso significativo alguno en los 15 años pasados. Estoy consciente de la magnitud de los esfuerzos y recursos que un proyecto de esta naturaleza puede implicar, pero pretender un cambio significativo en la educación a partir de medidas administrativas, que pronto se llevará el viento, no responde a las necesidades y expectativas de la nación.

Un segundo tema que debe ser tomado en cuenta es la nula integración que existe entre las diferentes asignaturas de los planes de estudio. Seguir pensando en que las matemáticas, igual que la física, la química, la biología, la geografía, las ciencias sociales y la literatura, se deben estudiar y aprender de manera aislada, sin hacer esfuerzo alguno por lograr una visión integral, nulifica su utilidad en la vida real, donde la solución generalmente requiere de la integración de varias de ellas.

Un problema más es el referente a los valores éticos y constitucionales, cuyo desconocimiento y adecuada atención en los programas de estudio es un factor que incide en la crisis actual de violencia, corrupción, impunidad y descomposición social que envuelven a nuestro país. Las fallas son desde luego muchas más, pero si tan sólo estas tres fuesen atendidas, ello representaría un avance indudablemente mayor que el que se pretende lograr con las medidas que se han querido imponer en estos tres años de gobierno.

La próxima semana nuestro diario iniciará una consulta nacional para conocer la opinión del pueblo de México en su conjunto sobre estos temas, esperando que sus resultados sean de su interés. Termino esta carta invitándolo a reflexionar sobre la importancia que puede tener convocar a los profesores a mejorar la educación con el esfuerzo de todos, en lugar de continuar con la estrategia de las evaluaciones como único camino a la calidad de la educación, poniéndome a sus órdenes para cualquier aclaración que usted crea pertinente.