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La situación actual no debe nublar la visión a mediano y largo plazos, afirma el director de Banorte

Las reformas son viables; debemos dejar que la tormenta amaine y ponernos a trabajar
 
Periódico La Jornada
Martes 25 de agosto de 2015, p. 29

El acontecer cotidiano no debe nublar la visión sobre el mediano y el largo plazo del país, plantea Marcos Ramírez Miguel, director general del Grupo Financiero Banorte Ixe, uno de los tres de mayor tamaño en México.

No se puede negar que hay mucha estática por lo que estamos importando de los mercados financieros internacionales, que nos está afectando y no nos deja ver el calado de lo que se hizo para el largo plazo. Las reformas están bien hechas. Están puestas sobre la mesa. Pongámonos a trabajar en lo que sí podemos controlar, que es el mediano y largo plazos, y dejemos que amaine un poco el temporal de lo que está pasando, dice en entrevista con La Jornada.

La institución organiza este martes y miércoles la tercera edición del Foro Banorte Estrategia México 2015. El acto reunirá a representantes del gobierno federal, gobernadores, alcaldes y empresarios de diferentes regiones, en un ejercicio que, explica Ramírez Miguel, pone la mesa para que dialoguen sobre lo que han hecho, que se intercambien experiencias y tomar lo mejor de cada una en beneficio colectivo.

Banorte es el segundo banco del sistema que más crédito otorga a estados y municipios, explica. Ha financiado a estos gobiernos con 125 mil millones de pesos, con crecimientos de 20 por ciento en el último año.

El foro, apunta, busca poner sobre la mesa los temas de competitividad y productividad con miras al mediano y largo plazos. En el país se aprobaron reformas estructurales. Ahora se trata de ver cómo son aplicadas. El país está listo. Si se ve la prensa, a la gente le está dando por hablar de lo que pasa en el día a día: que si el tipo de cambio se fue un poco para arriba, que si el petróleo... Lo que queremos es pensar en el mediano y en el largo plazo, en cómo construir un país para nuestros hijos, detalla.

–¿De qué manera se puede trabajar en las regiones o en estados y municipios para obtener a mediano y largo plazos el mejor provecho de los cambios?

–Haciendo estos foros, poniéndonos de acuerdo. Aquí van a compartir los municipios y gobiernos estatales sus fuerzas, sus debilidades y en qué se pueden ayudar. En ese microambiente nos montamos empresarios y banqueros, líderes de opinión y la prensa. Es un caldo de cultivo para que todos hablemos de las cosas que podemos cambiar hoy para que empiece a cambiar nuestro futuro.

Sí hay proyectos viables

–Un banco como Banorte puede ofrecer financiamiento, pero se requieren proyectos viables. ¿Los hay?

–Sí. Hacemos el foro porque queremos poner nuestro granito de arena. Ya después nuestra responsabilidad es ser banco. Hay muchos proyectos. Hay mucho dinero en la mesa porque todos estamos queriendo ponerlo y, a la vez, hay muchos proyectos que se necesitan detonar. Están los proyectos, el dinero y las reformas. Ahora se trata de ver cómo nos ponemos todos de acuerdo y con qué mecanismos para hacerlo de manera madura.

–¿La situación coyuntural ha modificado las expectativas sobre los proyectos?

–No las ha modificado de largo plazo. Pero el largo plazo existe lleno de cortos plazos y, a corto plazo, tenemos que estar viendo qué pasa.

–¿Qué tipo de proyectos tienen más probabilidades de concretarse? En los últimos años ha habido crecimiento de las industrias automotriz o aeronáutica en el centro del país.

–De hecho, los gobernadores que van a estar en un panel del foro son del centro del país. Pero creo que es portable para todos los estados y proyectos. Están la industria automotriz o la aeronáutica, pero también otro tipo de exportaciones y la energía. No lo limitaría.

–Además del centro del país, ¿ve otras regiones que puedan generar más desarrollo?

–No puedo negar lo obvio: hay regiones que les está yendo un poco mejor que a otras, de momento. Pero también ya hay otras que están haciendo el acoplamiento, alcanzando la región centro. Hubo una época en que toda la frontera estaba bastante mal y ahorita ya tenemos muchísimos proyectos. El sur viene un poco rezagado, pero recordemos que es el que tiene todos los recursos naturales.

–En este entorno de menor crecimiento, ¿cómo ha sido la actividad de Banorte en los últimos tres o cuatro meses?

–En estos meses, debido a factores sobre todo externos como la caída del precio del petróleo, se ha visto afectado el país. Se han puesto las cosas un poco peor, en términos absolutos, en relativos, viendo cómo está el mundo, estamos mejor que los demás.

–¿Ha cambiado la expectativa de Banorte respecto de su actividad para este año?

–No. Estamos revisando a todos nuestros clientes y la primera buena sorpresa es que, después del susto de la crisis de 1994, ninguna empresa está endeudada en dólares que no pueda pagar. Las que tienen deudas en dólares son las que generan ingresos en dólares. Entonces, cada vez que hablan de devaluación, la verdad a nuestros clientes no les está afectando. Y hay beneficiarios, que son todos los que exportan. A nivel del grupo financiero no tenemos ningún foco rojo. Lo estamos revisando mucho porque es nuestra labor, pero no vemos eso. Lo que sí es que algunos proyectos se pararon un poco, están esperando a que pase todo este polvo a nivel mundial para empezar a desarrollarlo. Hemos visto un poco de alentamiento de los proyectos, es la verdad, pero siguen en la dirección correcta y seguimos optimistas de que esto va a salir.

Me han tocado todas las crisis

–Hablaba al inicio de la coyuntura. ¿Cree que, si como mucha gente piensa, inicia un periodo de incremento de tasas de interés, así sea en proporciones pequeñas, se modifique la dinámica de crecimiento del crédito observada en los últimos años?

–Llevo 30 años en los mercados y me han tocado todas las crisis. Me han tocado anécdotas de que me subo a un elevador y cuando llego de un piso a otro las tasas subieron 300 puntos base o 400 puntos base. (Cien puntos base equivalen a un punto porcentual). Un aumento de 25 puntos base, un cuarto de punto, que es lo que van a subir las tasas, no va a afectar absolutamente nada. Y ponlo en mayúsculas. La economía, con ese aumento, sigue igual.

–¿Para los usuarios de crédito? (En México, la gran mayoría de los créditos hipotecarios y para compra de auto son a tasa fija).

–Nos hemos acostumbrado a que las tasas bajen y todo mundo estaba contento. A nadie le gusta que suban. Pero un usuario que pague un cuarto de punto más en su tasa de interés ni cuenta se va a dar, es casi lo mismo. Estoy hablando de usuarios de a pie, no les va a afectar en lo más mínimo.

–¿Qué percibe respecto de la situación del país cuando habla con sus clientes?

–La información que tengo de nuestros clientes me sorprende. Están más contentos de lo que se puede esperar por lo que se lee en la prensa. Veo una pequeña disociación entre los clientes que tenemos y lo que lees en la prensa. Lo mismo me pasa cuando hablo con los extranjeros que quieren invertir en México: están optimistas, esperando la oportunidad para entrar.