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Días antes de suspender la evaluación, Chuayffet informó que se requerían $51 mil millones

En duda, disponibilidad de recursos para el programa de promoción de los docentes

La SEP publicó nuevo proyecto de estímulos que van de 35 a 222%, sujeto a resultado destacado

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Maestros de la sección 22 de Oaxaca ingresaron ayer a las instalaciones del Comité Directivo Estatal del PRI en la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola, de donde sacaron documentos y fotografías que posteriormente quemaronFoto Jorge A. Pérez Alfonso
 
Periódico La Jornada
Viernes 5 de junio de 2015, p. 18

A propósito de la suspendida evaluación docente y, parafraseando a James Carville, puede decirse de manera simple: Es el dinero, estúpido.

Sin la palabrota de por medio, Emilio Chuayffet, titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), expresó su preocupación monetaria a la Presidencia de la República, vía el asesor jurídico, Humberto Castillejos, a quien en la víspera del escándalo dijo que se requerían 51 mil millones de pesos para echar a andar el Programa de Promoción en la Función por Incentivos en Educación Básica. Según fuentes de la dependencia, Chuayffet expuso a Castillejos sus dudas sobre si los duros–léase la Secretaría de Hacienda– autorizarían la partida correspondiente en un escenario de recortes presupuestales.

Hay que decir que, al menos durante un tiempo, premiar a los mejores maestros, el objetivo declarado de la reforma y del programa de marras, obligará al gobierno a erogaciones adicionales, toda vez que los docentes que ya gozan de un sobresueldo con la Carrera Magisterial, programa en extinción, no lo perderán.

En la página 14 del nuevo programa se lee: A la entrada en vigor de este programa, el personal incorporado a Carrera Magisterial conservará el monto del estímulo que ostenta, con las repercusiones aprobadas, sin que dicho monto sea sujeto de cualquier modificación durante toda su vida laboral, de conformidad con lo dispuesto en la Lgspd (Ley General del Servicio Profesional Docente).

Hay que recordar que quizá para no seguir incumpliendo la ley, aunque de manera casi clandestina, el pasado 29 de mayo la SEP publicó el nuevo programa de estímulos, que sustituye la Carrera Magisterial. Una publicación inútil –salvo porque la dependencia estaba obligada por la ley a hacerlo– dado que el programa anunciado está indisolublemente ligado a la evaluación del desempeño (artículo 11 transitorio de la Lgspd).

Dicho de otro modo, dio a conocer un programa que no tiene manera de cumplir, toda vez que los maestros merecedores de los estímulos económicos (que van de 35 a 222 por ciento calculado sobre el sueldo base) tendrían que ganarse el reconocimiento pecuniario obteniendo un resultado destacado en la evaluación de su desempeño.

El otorgamiento de los estímulos tiene sus asegunes. El principal, la disponibilidad de dinero: El acceso al primer nivel del programa y el avance de niveles estarán sujetos a la disponibilidad presupuestal.

Si un profesor obtiene un resultado destacado ingresaría al primer nivel del programa, con lo que obtendría 35 por ciento de sobresueldo (calculado sobre el salario base), porcentaje que sería de 41 cuando se trate de docentes que laboran en zonas marginadas no urbanas.

Quienes diseñaron el programa saben que las buenas intenciones de invertir en la educación tienen límites, de modo que en el numeral VII 3 advierten: Se reitera que quienes hayan logrado los resultados requeridos en los procesos de evaluación para ser sujetos de los incentivos, y que por la falta de disponibilidad presupuestal en el ejercicio fiscal correspondiente no hayan sido acreedores a los mismos, podrán volver a participar en los procesos de evaluación al siguiente año.

Dicho de otro modo, aunque sean buenos, no recibirán premio si la Hacienda no lo autoriza.

Sobresueldo sujeto a refrendo

A diferencia de Carrera Magisterial, que también obligaba a los docentes a someterse a procesos de evaluación (ahora se habla como si la evaluación nunca hubiese existido), los estímulos del nuevo programa estarán sujetos a refrendo: los maestros gozarán del sobresueldo por un periodo de cuatro años, después del cual tendrán que someterse a una nueva evaluación para ascender a la categoría superior. En el caso de obtener nuevamente una calificación destacada, el primer estímulo obtenido se volverá permanente. Y así. (El documento referido se puede consultar en www.sep.gob.mx/work/appsite/ VBReglamento_final_2015.pdf).

El reglamento publicado alude a fechas que ya no se podrán cumplir tras la suspensión de la evaluación: ahí se afirma que la primera etapa se llevará a cado de septiembre a noviembre de 2015, y la segunda de febrero a mayo de 2016 (los docentes que lograran su incorporación al primer nivel comenzarían a recibir el incremento el 16 de febrero de 2016, cosa que ya no ocurrirá).

La reforma no está muerta, dijo hace unos días Juan Díaz de la Torre, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (ese cargo ostenta, aunque el Consejo Nacional, que lo nombró, no tiene facultades para hacerlo, según los estatutos del propio sindicato), sin referirse de manera explícita a la suspensión de la evaluación, quizá porque cuando la bomba estaba a punto de estallar él presumía sus fotos en el Foro Mundial sobre la Educación, que se celebró en Corea.

El programa de estímulos a la calidad docente otorga un justo reconocimiento a quienes tienen la vocación, humana y trascendente, de enseñar, escribió Chuayffet en su cuenta de Twitter el 25 de marzo de 2014, antes de sumar una más a las razones que, en sus propias palabras, nos hacen tener un sistema educativo muy, muy menguado.