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Aprueba la Cumbre Iberoamericana combatir ese flagelo

Exige Cuba que EU la excluya de la lista de patrocinadores de terrorismo
Enviadas y corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 10 de diciembre de 2014, p. 4

Boca del Río, Ver.

El primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz Canel, aprovechó su breve presencia en la 24 Cumbre Iberoamericana para poner sobre la mesa uno de los principales reclamos de su diplomacia: la demanda de que Estados Unidos excluya a su país de la ilegítima lista de patrocinadores del terrorismo. Además, propuso un enunciado especial –que fue apoyado por los demás participantes del encuentro– contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.

Este tema quedó en suspenso en 2000, cuando el entonces presidente Fidel Castro lo presentó en la conflictiva Cumbre Iberoamericana de Panamá, exigiendo que Estados Unidos y otras naciones dejaran de albergar a los grupos anticastristas que por décadas habían cometido atentados contra la isla y su líder. En esa ocasión, el entonces presidente salvadoreño, Francisco Flores, furibundo anticomunista, le devolvió la acusación, señalándolo de terrorista por apoyar a las fuerzas del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, que aún estaban en combate.

Aunque tarde, el gobierno de Cuba decidió incorporar para la recta final de la 24 Cumbre Iberoamericana a Díaz Canel, segundo de a bordo en el gobierno, desde la primera hora de este martes.

En su intervención ante la única plenaria a la que asistió, agradeció los pronunciamientos de los presidentes de la cumbre contra el bloqueo estadunidense, así como la demanda, pública y privada de muchos gobiernos para que se excluya a nuestro país de la citada lista, que fue impuesta por el entonces presidente George Bush a partir de los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Agradeció también las expresiones de solidaridad por la libertad de los tres cubanos que aún permanecen en cárceles estadunidenses bajo cargos de terrorismo, que Cuba considera luchadores antiterroristas.

El presidente Raúl Castro no ha asistido a ninguna de estas reuniones presidenciales como mandatario, desde que asumió el mando, en 2008. En 2005 fue la última vez que su antecesor y hermano, Fidel Castro, participó en este foro.

Desde la primera cumbre que se realizó en 1991 en Guadalajara, el líder cubano fue un imán de la atención mediática. Excluido de los organismos regionales por la política de bloqueo diplomático que le impuso Washington desde la revolución, la Cumbre Iberoamericana constituyó durante los primeros años un espacio de inclusión en los debates de alto nivel.

En una cronología de las cumbres iberoamericanas siempre aparece Castro como figura protagónica. Lo fue en la de 1991, en Guadalajara, donde su peso político en el Hospicio Cabañas hizo que muchos llamaran a ésta la cumbre de Fidel. En cada una de estas fueron infaltables las pequeñas manifestaciones opuestas, unas de simpatizantes de la revolución, y otras, sus detractores.

La Iberoamericana de 2000, en Panamá, vivió una de las situaciones de riesgo más graves que se han presentado en esta historia, cuando elementos de la inteligencia cubana descubrieron que el terrorista cubano Luis Posada Carriles preparaba un atentado dinamitero en un sitio donde Castro encabezaría un acto. Posada fue detenido y procesado por ese acto fallido y aunque fue pronunciado culpable, el gobierno panameño lo indultó.