Economía
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La previsión pasó de 2.47 a 2.30% por las preocupaciones sobre el problema, dice BdeM

Cae el pronóstico de crecimiento por efecto de la mayor inseguridad

En la encuesta del banco se destacan la debilidad del mercado interno y la política fiscal como otros factores que interfieren en la economía

Para 2015 el avance retrocede de 3.83 a 3.72%

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Parte frontal del edificio del banco central en el Distrito FederalFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Viernes 7 de noviembre de 2014, p. 31

La previsión sobre el crecimiento de la economía mexicana en éste y el próximo año se ha reducido, mientras creció la preocupación por el efecto de la inseguridad pública en el desempeño de la actividad productiva en los siguientes meses, reveló una encuesta mensual que levanta el Banco de México (BdeM) entre analistas del sector privado nacional y extranjero.

En la encuesta correspondiente a octubre, realizada prácticamente un mes después del asesinato de tres estudiantes y la desaparición forzada de otros 43 en Iguala, Guerrero, los analistas consideraron que los principales factores que pueden lastrar el crecimiento son, en orden de importancia, los problemas de inseguridad pública, con 26 por ciento de las respuestas y el de mayor frecuencia por décimo mes consecutivo; la debilidad del mercado interno, 16 por ciento, y la política fiscal del gobierno, con 13 por ciento de las respuestas.

Así, los tres principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento tienen que ver con temas internos, y sólo en el cuarto sitio figuran la inestabilidad financiera internacional y la debilidad del mercado externo y la economía mundial, con 11 por ciento de las respuestas en cada caso.

Hace un año, en la encuesta correspondiente a octubre de 2013, el principal factor identificado por los analistas como potencial obstáculo al crecimiento fue la debilidad del mercado externo y de la economía mundial, que recibió 22 por ciento de las respuestas; seguido por la política fiscal del gobierno, con 17 por ciento, y la debilidad del mercado interno, con 14 por ciento. La inseguridad pública, en aquella muestra, sólo recibió 6 por ciento de las respuestas, 20 puntos porcentuales menos que en la de 2014.

El 26 de septiembre pasado fueron asesinados, presumiblemente por policías, tres estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, así como otras tres personas víctimas del fuego cruzado; desde aquella fecha, otros 43 alumnos de ese plantel están desaparecidos. La encuesta del Banco de México entre analistas del sector privado nacional y extranjero fue levantada entre el 23 y el 30 de octubre y recoge la opinión de especialistas de 38 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado, tanto nacionales como extranjeros.

La previsión de crecimiento económico, que se había mantenido sin variación en las encuestas de agosto y septiembre, fue reducida por los analistas de una media de 2.47 por ciento a 2.30 por ciento para este año, y de 3.83 a 3.72 por ciento para 2015, de acuerdo con los resultados de la muestra dados a conocer ayer por el banco central.

El gobierno federal anticipa para este año un crecimiento de 2.7 por ciento y de 3.7 para 2015. En tanto, el Banco de México mantiene un pronóstico entre 2 y 2.8 por ciento para 2014, y de entre 3.2 y 4.2 por ciento en 2015.

A la par de la baja en la previsión de crecimiento, los analistas elevaron su pronóstico de inflación para este año, de 3.97 a 4.02 por ciento y de 3.47 a 3.51 en 2015.

Sin embargo, el pronóstico de la inflación subyacente –en la que se eliminan los precios de combustibles y agropecuarios, que tienen variaciones dependiendo la estación– fue ajustado a la baja: de 3.47 a 3.41 por ciento este año, y de 3.25 a 3.21 por ciento en 2015.

El impacto en los mercados de este cambio en las expectativas se ha observado a lo largo de este mes, comentó José Isaac Velasco, analista de Ve por Más, respecto del resultado de la encuesta del banco central. La depreciación del peso corresponde a una fortaleza del dólar y a la caída de los precios del crudo, que generan preocupaciones sobre la fortaleza de las economías petroleras. Por otra parte, el consumo privado y el sector de servicios continúan presentando cifras poco alentadoras, dijo.