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La noche del jueves los ciudadanos ya no salieron a vigilar ni hicieron barricadas

Respiro en BCS con el despliegue de más de 8 mil agentes para evitar saqueos y asaltos

Cuadrillas de CFE laboran día y noche; reparten despensas en zonas más golpeadas por Odile

Enviado
Periódico La Jornada
Sábado 20 de septiembre de 2014, p. 8

San José del Cabo, BCS, 19 de septiembre

Los patrullajes y labores de vigilancia de más de 8 mil efectivos de la Policía Federal y del Ejército animaron a algunos comerciantes a abrir las puertas de sus negocios para limpiar los destrozos que dejó el huracán Odile, a pesar de que para muchos está latente el temor a ser víctimas de saqueo.

Las acciones de las fuerzas del orden surtieron efecto tranquilizador en los habitantes de algunas colonias, ya que los grupos de vigilancia ciudadana, tampoco se colocaron todas las barricadas ni encendieron fogatas en los accesos a las zonas habitacionales, como ocurrió durante dos días.

Los agentes federales y municipales realizaron rondines en camionetas, al mismo tiempo que grupos de militares patrullaron a pie por las calles oscuras de al menos una decena de colonias.

Las acciones de seguridad realizadas en tierra estuvieron acompañadas por sobrevuelos de los helicópteros de la Polía Federal y de la Secretaría de Marina, con el propósito de prevenir actos de rapiña, como los ocurridos la madrugada y a lo largo del lunes.

Mandos federales indicaron que el lunes pasado, desde alrededor de las 6 de la mañana, unas cinco horas después de que dejaron de sentirse los efectos de Odile, centenares de personas saquearon los centros comerciales de San José del Cabo y Cabo San Lucas.

Según versiones de muchos habitantes, personas de todas las clases sociales participaron en los saqueos a las tiendas de autoservicio, y lo mismo hubo quienes se llevaron comida y televisores en carritos de supermercado, que propietarios de vehículos de lujo que participaron en los destrozos y también en la sustracción de todo lo que había en las vitrinas de joyería y telefonía, así como en los departamentos de electrónica y deportes; en algunos casos ante la mirada impávida de los policías municipales, cuyas acciones resultaron insuficientes para contener la comisión de delitos.

En respuesta a tal situación, el despliegue de las fuerzas federales se extendió este viernes a los municipios de San José del Cabo, Cabo San Lucas y a La Paz, capital de esta entidad, que es la única zona donde hay energía eléctrica y prestación de servicios.

La Policía Federal trasladó a más de mil elementos de la División de Gendarmería para que lleven a cabo tareas de prevención del delito y, en caso necesario, de control social, refirieron funcionarios federales que participan en la coordinación de acciones para restablecer el orden.

En San José del Cabo y Cabo San Lucas se han desplegado cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que laboran día y noche para reinstalar el suministro eléctrico y se inicio la distribución de despensas en las colonias más afectadas, como La Ballena y el fraccionamiento Infonavit-Homex, donde los edificios se cimbraron y en algunos aparecieron cuarteaduras, por lo que existe el temor de que se derrumben, pero ninguna autoridad ha acudido a certificar el estado de las construcciones, señaló Rosario Flores, habitante del conjunto inmobiliario.

Para los colonos de la zona de Vista Hermosa, Puerto Nuevo y La Ballena, este ha sido el peor desastre desde los años 50, ya que el huracán Odile dejó miles de casas afectadas en las zonas populares, donde existen asentamientos irregulares, y cientos perdieron sus casas y pertenencias, pero ya han comenzado a limpiar sus terrenos, recogen las vigas y láminas que quedaron esparcidas a metros de distancia y tratan de reconstruir sus viviendas.

La mayor parte de los habitantes de San José del Cabo, Los Cabos y Cabo San Lucas continúan sin agua potable, los negocios que en la noche del miércoles y la mañana del jueves aún vendían jugos y refrescos, ayer agotaron sus productos.

Este viernes, en camiones de Ejército y Marina, así como en helicópteros de la Policía Federal se distribuyeron miles de bolsas con despensas y agua. En el caso de las aeronaves, descendieron y entregaron la ayuda de manera directa a la población.

La Policía Federal cuenta con pocos vehículos en la zona, por lo que se ha apoyado en las autoridades locales, mencionaron las fuentes consutadas en el aeropuerto internacional de Los Cabos.

La terminal aumentó a más de 50 operaciones diarias con el apoyo de personal de Servicios Aéreos de la Policía Federal y la Marina, así como de la Fuerza Aérea, lo que permitió que decenas de aviones privados y de compañías nacionales, internacionales y chárteres apoyarán con el traslado de personas de ese centro turístico a destinos como la ciudad de México, Guadalajara y Tijuana, además de varias ciudades de Estados Unidos, ya que muchas aerolíneas de ese pais reactivaron sus vuelos.