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Ver día anteriorMartes 18 de febrero de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Los lentes de Carstens
S

eguramente necesitan un severo ajuste, así como cambiarles el color rosa de sus cristales, porque Carstens ve un mundo muy distinto del que ven los más diversos analistas de muchos países del mundo. Y no me refiero sólo a la economía mexicana, sino que Banxico también ve un mundo rosa mexicano para Estados Unidos.

Es natural que el gobierno mexicano, como Banxico, deseen fervientemente que Estados Unidos avance. Nuestras fuentes internas de crecimiento son endebles y el crecimiento de la economía mexicana depende como nunca de lo que ocurra a los vecinos del norte.

Dice Banxico que “...el PIB de EU mostró una expansión de 1.9 por ciento en 2013, cifra que se compara con la de 1.6 por ciento reportada en el informe anterior. Para 2014 y 2015, se espera un crecimiento del PIB de ese país de 2.9 y 3.0 por ciento, respectivamente… Para 2014 y 2015 se anticipa que este indicador [el crecimiento de la producción industrial] crezca 3.6 y 3.5 por ciento, respectivamente, cifras superiores a las reportadas en el informe anterior de 2.9 y 3.4 por ciento, en el mismo orden...”

Las primeras palabras de Janet Yellen como presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) expresan de forma inequívoca que continuará las políticas de su predecesor, Bernanke, que aplicó una gran batería de estímulos monetarios desde 2008 para hacer frente a la crisis financiera de Estados Unidos.

Janet Yellen no tuvo duda al afirmar que la recuperación del mercado laboral está lejos de ser completa. Aquellas personas sin trabajo durante más de seis meses siguen representando una inusual gran fracción de los desempleados, y el número de estadunidenses que trabajan a tiempo parcial cuando preferirían un trabajo a tiempo completo sigue siendo demasiado alto.

En diciembre, como se recordará, la Fed comenzó a disminuir la inyección monetaria en 10 mil millones de dólares mensuales, reduciendo así la liquidez en el mercado, lo que desató gran nerviosismo en los mercados. Janet Yellen señaló ahora que la política acomodaticia de mantener los tipos de interés cerca de cero sigue siendo adecuada, y reiteró que esta política continuará más allá de una disminución de la tasa de desempleo de 6.5 por ciento. Para justificar el mantenimiento de esta medida, dijo que no esperaba más que un crecimiento moderado de la actividad económica y el empleo durante éste y el próximo año. Es decir, la recuperación económica no llegará antes de 2016. Una lectura del futuro previsible, hecha con unos lentes distintos a los de Carstens.

Se agradece que la nueva presidenta de la Fed no busque echar un velo sobre las realidades, pero eso no significa que la continuidad de la política monetaria vaya a salvar el previsible mayor declive de la gran potencia. Turd Ferguson, editor de TFMetalsreport, ha escrito extensamente del impacto de la crisis financiera desatada hace cinco años y cómo ha sido mantenida artificialmente por las inyecciones de dinero de la Fed y de los principales bancos centrales del mundo. Sin embargo, como no se puede imprimir dinero en forma indefinida, el sistema tarde o temprano colapsará. El choque con la realidad dará cuenta de la profundidad de esta crisis, y cómo los intereses de una minoría han sido cuidadosamente favorecidos en perjuicio de la inmensa mayoría de la gente. Ferguson también nos advierte de la futura tormenta perfecta.

La expresión es de Nouriel Roubini, quien ha afirmado que la tormenta perfecta que predijo hace meses ha comenzado a hacerse sentir en la economía mundial. Por un lado tenemos la crisis en la eurozona, la economía china y estadunidense se desaceleran, las economías emergentes están estancadas y Medio Oriente es una bomba de relojería. Si la situación continúa así, el elemento que diferencia a esta tormenta perfecta con la crisis financiera de 2008 es que entonces teníamos todas las balas de política monetaria y ahora nos estamos quedando sin conejos que sacar de la chistera. Como muchos otros analistas, ha dejado claro que la fuerza de la política monetaria sólo puede mantener al alza temporalmente los precios de activos, ya que las fuerzas gravitatorias de los fundamentals son débiles y dominan el contexto económico.

Sobre el mercado interno mexicano Banxico ve futuros que parecen muy poco probables a la luz de lo que ocurre con la economía mundial. ... Las previsiones respecto al incremento en el número de trabajadores asegurados (permanentes y eventuales urbanos) en el IMSS en 2014 y 2015 se mantienen sin cambio respecto al informe precedente. En particular, para 2014 se espera un aumento de entre 620 y 720 mil trabajadores, de manera similar que para 2015... Un pronóstico optimista muy pesimista; al menos para 2014, sin duda. Aunque Banxico atinara a las cifras que predice, resultan al mismo tiempo la confesión de que el millón y pico de empleos que se requieren, no serían alcanzados ni yendo a bailar a Chalma, como decían algunos antiguos. Nada peor que una economía sea incapaz de crear el número de empleos necesarios para absorber las oleadas de nuevos trabajadores y trabajadoras que ingresan al mercado de trabajo. Pero también, nada peor, que una economía se duerma en sus laureles y espere que el vecino se mueva para mover a México.