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Gabriela de Fuentes presentó Praga 56, su segunda novela con el sello editorial Felou

Refleja escritora cómo nos aislamos en nuestros mundos privados ante el horror de la violencia
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Gabriela de Fuentes, en la Casa Lamm, donde dio a conocer su libro más recienteFoto Francisco Olvera
 
Periódico La Jornada
Sábado 16 de noviembre de 2013, p. 4

La novela Praga 56, de Gabriela de Fuentes, “bien puede reflejar lo que pasa hoy, donde los ciudadanos somos Lina –el personaje principal– aislándonos del mundo de fuera, violento y hostil, para encerrarnos cada vez más en nuestros mundos privados”, dijo la escritora Amparo Espinosa Rugarcía, durante la presentación del volumen publicado por la editorial Felou, la noche del jueves en la Casa Lamm.

Praga 56 es la segunda novela de la autora, la primera es Fatigas, publicada en 2011 por el mismo sello. En este nuevo libro la trama transcurre en un edificio ubicado en esa calle y en ese número, que podría ser en cualquier ciudad, dijo la autora.

Los personajes, encabezados por Lina, una niña de 10 años, introvertida e hija única, se enfrentan a una serie de asesinatos que trastocan la tranquilidad del lugar.

Podemos dialogar con todos los personajes, horrorizándonos y padeciendo a su lado, porque son nuestro espejo y, entre las muchas lecturas que ofrece ese libro, está un drama más cotidiano: la ausencia de la vida familiar de Lina, añadió Espinosa.

La escritora Susana Corcuera destacó a su vez la ambientación de la novela, en los años 60, cuando los niños estaban muy lejos de lo que son ahora, una época en la que podían jugar en las calles, ir a la tiendita y no estaban pegados a la televisión o los videojuegos.

“¿Praga 56 podría haber sucedido con niños de esta época”, preguntó a la autora, quien respondió Creo que no. porque los niños de esta época han crecido rodeados de tecnología. Los niños de los 60 crecimos con más seres humanos, los juegos eran más al exterior, con la naturaleza, los animales.

El entorno donde creció De Fuentes influyó en el libro. Naturalmente que sí influye. No he asesinado a nadie todavía, como en la novela. Creo que la mayor parte en mi caso es imaginativo, mi base sí es mi época de niña, me imagino cómo actuaba una de más o menos esa edad. El entorno sí tiene que ver, porque te rodeas de música, arte, de fantasía y de cosas que desarrollas en tu imaginación.