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Padeció la dinámica y velocidad de los rojiblancos, pero en la recta final concretó el triunfo

América gana el clásico a Chivas y consigue el pase a la liguilla

Sumó nueve victorias de local y empató la mejor marca histórica del club

El equipo tiene ambición de conseguir todo: Herrera

No fue fracaso, fue un objetivo no cumplido, dijo Ortega

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Raúl Jiménez y Luis Gabriel Rey festejan sus anotacionesFoto Roberto García Ortiz
 
Periódico La Jornada
Domingo 6 de octubre de 2013, p. a13

América se confirmó como amo y señor del torneo, y en la edición 215 del clásico del futbol mexicano –en la que sufrió la dinámica y velocidad impuesta por Chivas– aprovechó la recta final del partido para imponerse 2-0, y así rebasar la meta fija al inicio, que era sumar 30 puntos.

Sumó nueve victorias como local, con lo que empató la mejor marca histórica del club, que había conseguido en las temporadas 1981-82 y 1982-83.

Guadalajara brindó un buen encuentro, pero careció de capacidad para reflejarlo en el marcador y mantuvo su bajo número de puntos (sólo ocho), contra 31 de su acérrimo rival, ya clasificado a la liguilla, y con sólidas bases para aspirar al bicampeonato.

Las anotaciones en el pletórico y engalanado estadio Azteca fueron de Raúl Jiménez, al minuto 69, y de Luis Gabriel Rey (71).

Los rojiblancos empezaron sorprendiendo con una propuesta de juego de impronta dinámica y sin complejos que hicieran recordar el lugar en el que se ubican en la tabla.

Marco Fabián tuvo un par de envíos que se fueron por los costados de la meta defendida por Moisés Muñoz, pero, en medio de su incomodidad, las Águilas también se hicieron presentes en el área de los visitantes. El Quick Mendoza se aplicó en algunos despliegues raudos por el costado derecho que tampoco prosperaron.

Tanta velocidad tuvo consecuencias y al nueve de acción Aquivaldo Mosquera recibió cartón amarillo por atajar de forma ilegal a Rafael Márquez. Tampoco faltó la rispidez: Paul Aguilar y Aldo de Nigris intercambiaron empellones e insultos, por lo que el silbante Ricardo Arellano les aplicó sendas amonestaciones.

El esporádico grito de ¡Chivas, Chivas! inundaba el estadio. Las huestes del cuadro tapatíos estaban satisfechas con lo que veían, porque era claro que los rojiblancos saltaron a la cancha a jugar por el orgullo y resultaron un rival incómodo para el campeón.

América tuvo una gran ocasión cuando Rubens Sambueza cobró un tiro directo que pasó cerca de la horquilla superior izquierda; luego hubo un disparo sin fuerza de Raúl Jiménez que atrapó Luis Michel, pero la más clara acción de gol resultó una media tijera que falló Carlos Fierro, tras un excelente avance por la derecha de Jesús Sánchez.

En la parte complementaria el Guadalajara saltó a la grama con el objetivo de brindar su gran partido del torneo. No obstante, pecó de precipitado y nervioso.

La visita redobló esfuerzos, aumentó la velocidad y dio escaso respiro a un América desconcertado, acostumbrado a imponer su ritmo, pero que ayer estuvo envuelto en el vértigo de las desbocadas Chivas.

Herrera refrescó sus filas; sacó al desinflado Quick Mendoza y envió a la brega a Osvaldo Martínez, pero la siguiente opción de gol fue un cabezazo de Rafa Márquez que se fue a un lado.

La zaga amarilla mostró enfado: el Maza Rodríguez y Aquivaldo Mosquera pegaban de gritos a medios y delanteros exigiéndoles copar las rutas que a placer explotaban los rojiblancos.

Sin embargo, el América, aún siendo superado, confirmó su torneo de ensueño. Sambueza aprovechó un parpadeo para descolgar por la izquierda y centró para un atento Jiménez que en el salto superó a los zagueros y remató sólido testarazo para el 1-0 .

Un par de minutos después, de nuevo Rubens visualizó el campo, proyectó el balón hacia Jiménez, quien cuando vio salir al portero Luis Michel cedió para Luis Gabriel Rey: éste definió de tiro raso para el 2-0 que enloqueció al sector mayoritario del graderío e instaló la fiesta americanista al grito de “¡Oeee, oeee, oe, oe, campeón, campeón…!”

Muñoz, al final, salió aclamado, pues a minutos del pitazo final desvió de manera espectacular un remate de Aldo de Nigris y después tuvo suerte cuando un remate de Carlos Cisneros se estampó en el larguero, y todavía sobre el final desvió un tiro del ingresado de último momento Miguel Sabah.

Herrera señaló que su equipo buscará romper el máximo de récords, porque el equipo tiene ambición de conseguir todo, y celebró “que nuestra gente salga contenta. Nos da gusto por la afición que cobrará sus apuestas, el orgullo está intacto y nosotros seguimos sumando de a tres puntos.

Hoy, ya prácticamente nuestro equipo está en la liguilla, se avecinan dos semanas de doble jornada y por eso nos viene bien la pausa, agregó con serenidad el estratega, quien no quiso hacer escarnio de su rival y simplemente anotó que el triunfo en el clásico sabe normal.

Dijo que los muchachos son los que han hecho que esto vaya bien, han asimilado muy rápido la idea de juego”, aunque reconoció que en cierto momento del partido su equipo empezó a desesperarse: Querían hacer su gol cada uno cuando había para pasar al compañero, pero en el primer tiempo hablamos, vinieron los revulsivos de cambio y el equipo cerró bien.

Ortega, cuyo equipo ya igualó su peor racha con nueve juegos sin triunfo, como en el Verano de 1998, comentó que pese a la diferencia de puntos “nos mostramos con una cara de equipo grande...

Duele muchísimo la derrota, primero por los jugadores, porque ellos interpretaron perfectamente cómo había que anular al rival, supieron desconectar su parte ofensiva. Al América no se le había tratado como lo tratamos; por eso el sentimiento es de coraje.

Mostró repulsa a la palabra fracaso, y matizó: Fue un objetivo no cumplido... Siempre hay ilusiones, sueños, pero hay realidades. No obstante, la línea para revertir ya se trazó, debemos esforzarnos y ser inteligentes en el campo para llevar al rival al escenario que más nos convenga, aunque hasta ahora sólo nos ha alcanzado para empates y derrotas.

Se le preguntó si tener ocho puntos corresponde a un equipo grande, y replicó: Claro que no es suficiente, no estamos contentos con esto, pero ya estamos en el tema de proyección, de planeación. Hasta hoy hemos mejorado en lo futbolístico, pero no nos ha alcanzado.

Al final, rechazó responder si teme ser cesado: De lo que podemos hablar es del partido.