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Vecinos presentan recurso contra inmobiliaria, Seduvi y delegado por las anomalías

Denuncian construcción indebida de edificio en barrio de Coyoacán

La zona es de uso habitacional y se permiten sólo obras de dos niveles, pero el complejo sería de seis, explican

Temen que los servicios colapsen porque llegarían más de 300 personas

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La entrada del complejo residencial tiene sólo cuatro metros de ancho, lo que también viola las normas de construcción que piden al menos seis, acusaron los habitantes del barrio de San MateoFoto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Domingo 28 de julio de 2013, p. 29

La empresa Cima Oliva SA de CV consiguió indebidamente los permisos para la construcción de un complejo residencial en el predio ubicado en el número 2 de la calle Rafael Oliva, en el barrio de San Mateo, delegación Coyoacán.

Lo anterior fue denunciado por vecinos de la zona, quienes señalaron que luego de agotar todas las instancias, presentaron una denuncia penal por fraude contra el dueño de la constructora, Daniel Cheirif Bardauid, ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), en la que además se involucra al secretario de Desarrollo Urbano y Vivienda del DF, Simón Neumann, y al delegado, Mauricio Toledo.

La zona en que se encuentra el barrio está clasificada como H2-40, lo que significa que es de uso habitacional, con permiso de construir hasta dos niveles y donde debe quedar 40 por ciento de la superficie libre.  

Los vecinos denunciaron que la Seduvi concedió el cambio de uso de suelo –amparada en la Norma 26, la cual permite la alteración del uso de suelo para viviendas de interés social–, para permitir la edificación de seis niveles. Sin embargo, los departamentos que se ofertan tienen un costo de hasta un millón 530 mil pesos, lo cual supera por mucho los 30 salarios mínimos anuales (709 mil pesos), que de acuerdo con la norma deben costar.

Los residentes de la zona explicaron que su preocupación estriba en el impacto urbano que tendría dicha construcción, ya que el predio tiene un frente de cuatro metros, cuando el Reglamento de Construcciones exige un mínimo de seis, por lo que aseguraron que sólo un acto de corrupción podría favorecer la obtención del alineamiento y número oficial para el inmueble.

Además, temen que con dicha construcción se atente contra el valor histórico de la colonia y su calidad de vida.

En el espacio de mil 700 metros cuadrados se pretende construir una unidad habitacional de 75 departamentos de lujo, donde podrían habitar más de 300 personas, lo que en opinión de Yamile Paz, una de las vecinas, colapsaría la vialidad, dado que las calles son estrechas.

Actualmente no entra el camión de la basura, no hay espacio para estacionar automóviles y recursos como el agua serían aún más escasos. Una vez por mes o a veces cada 15 días tenemos que solicitar a la delegación o comprar una pipa de agua. En ocasiones nos quedamos hasta una semana sin una gota, detalló.

Asimismo, en caso de un siniestro, por las condiciones de la entrada y de la calle sería imposible que vehículos de emergencia pudieran atender a tal cantidad de personas, comentó Luis Carlos Sánchez Marín, habitante del lugar.

Desde febrero pasado –cuando inició la obra–, los vecinos han hecho diversos escritos y denuncias de los cuales tiene copia La Jornada. Las misivas se han dirigido a la jefatura delegacional, el Instituto de Verificación Administrativa (Invea), la Seduvi y la procuraduría capitalina.

Hasta el momento, expresaron que el delegado Mauricio Toledo se ha negado a recibirlos y sólo ha enviado a representantes, los cuales aseguran que la constructora cuenta con los permisos correspondientes.

Desde hace 15 días, refirieron, han comenzado a estacionar sus autos en batería sobre la calle Montes de Oca, con lo cual no han permitido la entrada de maquinaria pesada. No obstante, se pudo observar que la construcción sigue en marcha y hay avance hasta en un tercer nivel.