Sociedad y Justicia
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El embarazo en edades tempranas sigue siendo un problema importante de salud pública

Ensanut 2012: creció 33% el número de adolescentes con vida sexual activa

La utilización de métodos anticonceptivos se ha incrementado pero todavía es insuficiente

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El incremento de la fecundidad entre las jóvenes contrasta con el número de hijos que tienen las mujeres en general; en la gráfica, enfermera atiende a un pequeño en Coicoyán de las Flores, OaxacaFoto Marco Peláez
 
Periódico La Jornada
Sábado 24 de noviembre de 2012, p. 33

En la última década aumentó en un tercio el número de adolescentes de 12 a 19 años de edad que iniciaron su vida sexual activa. Actualmente 23 por ciento está en esta condición, cuando en 2000 era 17 por ciento; y aunque casi todos afirman conocer sobre métodos anticonceptivos, todavía 33 por ciento de las mujeres y 15 por ciento de los varones reconoció que no utilizó ninguno en su primer encuentro sexual, revela la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012.

Eso es lo que explica que el embarazo adolescente se mantenga como un problema grave de salud pública. Si bien el uso de anticonceptivos se incrementó en los últimos seis años de manera importante, resulta insuficiente, pues poco más de la mitad (52 por ciento) de las jovencitas que tuvieron relaciones sexuales, alguna vez ha estado embarazada.

Además, la tasa de fecundidad llegó en 2011 a 37 nacimientos por cada mil mujeres, 25 por ciento más que lo reportado en la encuesta de 2006, cuando el indicador fue de 30 por cada mil.

El estudio advierte que sólo este dato resalta la importancia de las acciones de promoción de la salud sexual entre los adolescentes, en particular lo que se refiere a las relaciones sexuales protegidas. También destaca que el incremento de la fecundidad entre las jóvenes contrasta con el descenso del número de hijos que tienen las mujeres en general, lo que lo convierte en un fenómeno de mayor importancia.

En relación con los métodos contraceptivos empleados por los adolescentes, la Ensanut detectó que el de mayor uso es el condón, con 80.6 por ciento en los hombres. Alrededor de 6 por ciento reportó el uso de hormonales, aunque también se observó una variación importante en las respuestas de las mujeres, de las que sólo 61.5 por ciento mencionó que su pareja usó el condón.

Por grupos de edad se encontró que en la primera relación sexual, una mayor cantidad de los chicos de 12 a 15 años (83 por ciento) utilizó condón. El porcentaje baja a 80 por ciento en el rango de 16 a 19 años. Entre las mujeres el uso es similar en ambos grupos de edad.

Llama la atención el cambio que se reporta para la última relación sexual, pues en promedio 78.3 por ciento de los hombres y 45.9 de las mujeres utilizaron el preservativo. En cambio, subió casi al doble la utilización de hormonales entre las mujeres, que en la primera relación reportaron este método en 7.3 por ciento y para el último encuentro lo emplearon 11.2.

Estos datos podrían dar cuenta de que los adolescentes que hacen uso de métodos anticonceptivos hormonales están más enfocados en evitar un embarazo no deseado que en prevenir una infección de transmisión sexual.

La Ensanut también destaca la importancia que en estas circunstancias adquiere el acceso a los anticonceptivos. En el caso del condón una tercera parte de los entrevistados dijo que lo obtuvo de manera gratuita. En promedio recibieron ocho preservativos gratuitos a lo largo del último año, principalmente de las instituciones de seguridad social.

Otro contraste se observó entre los beneficiarios de IMSS-Oportunidades, que reportaron haber recibido 5.4 condones de este organismo. Mientras, en las escuelas, los adolescentes obtuvieron seis piezas.

En cuanto a los embarazos en adolescentes, la Ensanut señala que aunque 51 por ciento de las mujeres dijo haber estado embarazada alguna vez, esto representa una disminución de 10 puntos porcentuales con respecto de 2006.

La encuesta también abordó lo relativo a la atención prenatal que recibieron las adolescentes durante la gestación y se encontró que 97.3 por ciento tuvo este servicio durante su último embarazo, la mayoría con un médico.

Otro dato es el relativo a si dicha atención ocurrió en el primer trimestre del embarazo, y resultó que hubo una mejoría en los últimos 12 años. En 2000, 64.7 por ciento de las chicas acudió con el personal de salud en este periodo; en 2006, fue 65.2, y para 2012, 74.4.