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Luego de su estancia en París, la retrospectiva del artista catalán se montará en Madrid

El laberíntico universo daliniano ocupa las salas del Centro Pompidou

Óscar Tusquets, amigo del pintor, acata deseo y diseña espacio con siete secciones temáticas y cronológicas

Exhiben sus trabajos relacionados con el teatro y las técnicas audiovisuales

 
Periódico La Jornada
Martes 20 de noviembre de 2012, p. 7

París, 19 de noviemebre. Salvador Dalí (1904-1989) y sus largos bigotes enroscados en una especie de huevo, que simboliza la vida intrauterina, en la entrada; los relojes blandos de La persistencia de la memoria y otros grandes lienzos en los lados, y más lejos, la famosa instalación La recámara de Mae West: la exposición en el parisino Centro Pompidou presenta todo el universo daliniano.

El arquitecto, diseñador y pintor español, Óscar Tusquets, amigo del artista catalán e integrante de la Fundació Gala-Salvador Dalí –uno de los tres depositarios del legado del artista– ha diseñado una puesta en escena laberíntica, pero que permite que resaltar el contenido excepcional de la muestra, que estará abierta hasta el 23 de marzo de 2013.

La retrospectiva, que viajará luego al museo madrileño Reina Sofía, del 23 de abril al 2 de setiembre, cuenta con las piezas esenciales para tratar de entender la visión del mundo de Dalí, maestro de lo que llamó el placer aristocrático de desagradar.

Metamorfosis de Narciso (1937), de la Tate Modern de Londres, y El Gran Masturbador, de 1929, que se conserva en el Reina Sofía, han hecho el viaje al Pompidou, que le dedicó hace 33 años una retrospectiva a Dalí que fue vista por 840 mil personas en los cuatro meses que permaneció abierta, un récord que no ha sido superado. (Y que no lo será, por las restricciones de afluencia que existen ahora.)

No podía faltar la violencia caníbal reflejada, en palabras de la comisaria Montse Auger, en el lienzo de 1936, Construcción blanda con judías hervidas (Premonición de la guerra civil). Ese cuadro excepcional, que anticipa toda la crueldad de la inminente lucha fratricida en su país, ha sido prestado excepcionalmente por el Museo de Arte de Filadelfia.

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Una joven observa La recámara de Mae West, de Salvador Dalí, que se exhibe en el Centro PompidouFoto Reuters

El director del Museo de Arte Moderno del Centro Pompidou, Alfred Pacquement, y uno de los comisarios, Thierry Dufrêne, subrayaron en la presentación a la prensa que la escenografía de esta ambiciosa exposición, titulada solamente Dalí, se inspira en un deseo del propio artista.

En 1979, para la exposición que le dedicó el Centro Pompidou, que reunió 168 pinturas, 219 dibujos, 38 documentos y unos 2 mil documentos, Salvador Dalí había pedido que se construyuera un ambiente daliniano, recordó Dufrêne.

El artista, nacido en Figueras en 1904, anhelaba, dijo el comisario del Centro Pompidou, que el público pudiera abrazar toda la exhibición al entrar, de una sola mirada.

Fascinante y manipulador

Ahora, Óscar Tusquets (Barcelona, 1941) ha intentado acatar ese deseo, diseñando un espacio dividido en siete secciones temáticas y cronológicas. A los lados, cuelgan las obras de mayores dimensiones. En el centro, se presentan sus trabajos relacionados con el teatro, el espectáculo y las técnicas audiovisuales.

Dalí participó en dos filmes con el director Luis Buñuel, El perro andaluz (1929) y La edad de oro (1931), extractos de los cuales figuran en la muestra del Centro Pompidou, así como otras películas en las que el artista colaboró.

A la salida de la exposición en el recinto parisino, Óscar Tusquets ha creado una sala que aspira a ilustrar el cerebro de ese personaje fascinante, controvertido y manipulador que fue Salvador Dalí, quien dijo una vez: A los siete años quería ser Napoléon. Pero mi ambición ha crecido desde entonces.