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Oumou Sangare ofreció concierto en San Cristóbal de las Casas

Al ver el poder de las canciones, decidí que era la forma de denunciar la injusicia
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 29 de octubre de 2012, p. a14

San Cristóbal de Las Casas, Chis., 28 de octubre. En la inauguración del décimo Festival Internacional Cervantino Barroco, que concluyó este domingo en esta ciudad, Oumou Sangare se presentó en la Plaza de la Paz, junto a la Catedral, donde en 1994 se realizaron los diálogos entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el gobierno federal. Le pedimos unas palabras sobre el tema: la lucha por la paz de los pueblos del mundo, los movimientos contra la guerra.

“Es un momento convulso –responde–, como la realidad actual de mi país, Malí. Allí un movimiento islamista ha dividido al país en dos, aplicando en el norte la sharia (ley islámica). Las mujeres no pueden salir a la calle descubiertas; han prohibido la música: estamos en una situación de extrema urgencia, y desde aquí me gustaría hacer un llamado a la comunidad internacional. Espero que allí también se pueda llevar a cabo un proceso de paz que resuelva de inmediato la situación.

–Su canto, la música, la danza, nos remiten desde luego a lo ancestral, lo antiguo y, al mismo tiempo, al ritmo de nuestra época. ¿Cómo considera usted esta relación entre lo antiguo y lo nuevo?

–La tradición es algo fundamental en la cultura de mi país. En Malí la música es vehículo de transmisión de la historia de nuestros pueblos, acompaña la vida y todas sus etapas, desde el nacimiento hasta la muerte. Creo que la tradición ha de estar presente, y que se puede modernizar mediante las nuevas herramientas que la evolución pone a nuestro alcance.

–En los medios se le ha caracterizado como guerrera de la canción, como alguien que lucha con su arte. ¿Cómo combina usted ambas manifestaciones?

–Para mí es un todo, desde que observé el poder de transmitir mensajes por medio de mis canciones y decidí que ese era un buen modo de denunciar las injusticias de mi sociedad. Las situaciones que sufre la mujer y que denuncio con mi música son las mismas que padecen muchas de las mujeres que acuden a mis conciertos, se identifican con ello, las anima a decir no a esas injusticias. A los artistas se nos brinda la oportunidad de hacer pública una situación; mi música no está separada de mi lucha, sino que se complementan. De hecho, es lo que me da fuerzas para seguir adelante; sigue habiendo muchas cosas por las que es necesario alzar la voz.

Y, efectivamente, Oumou Sangare cantó por la libertad y transimitió la alegría de la danza. Afirmó que San Cristóbal de Las Casas “es uno de los lugares más mágicos del mundo. Desde el primer momento –dijo– uno siente que está en un lugar especial: se respira en su ambiente y en su historia, en sus gentes. Es un lugar de convivencia de culturas. Naturaleza, arquitectura y factor humano son los rasgos que puedo destacar de una experiencia como tocar en la Plaza de la Paz”.