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Convirtieron salón de hotel en Santa Fe en galería para mostrar en México 19 obras

Rivera y Tamayo figuran en puja de arte latinoamericano en NY

Algunos de los cuadros se exhiben por primera vez al público, indica Virgilio Garza, experto de la casa de subastas Christie’s

Muchos creen que sólo estamos detrás del dinero, pero en realidad hacemos mucha investigación, explica

Traer piezas de EU es complicado y costoso, asevera

 
Periódico La Jornada
Martes 23 de octubre de 2012, p. 5

La casa Christie’s, con sede en Nueva York, subastará obras de arte latinoamericano en noviembre próximo.

Se trata de una selección de 19 piezas, algunas de ellas nunca exhibidas de manera pública por estar en posesión de coleccionistas privados, las cuales se muestran en México. Entre ellas, figuran creaciones de Diego Rivera, Rufino Tamayo, Fernando Botero y Wifredo Lam.

Muchas personas tienen la idea de que nada más estamos detrás del dinero, pero en realidad hacemos mucho trabajo de investigación, colaboramos con académicos, curadores; contratamos expertos y restauradores. Somos toda una industria que requiere de mucho soporte, manifestó Virgilio Garza, director del departamento de arte latinoamericano de Christie’s, durante su visita a la ciudad de México.

Comercio del arte

Una mujer indígena junto a dos niños, una obra temprana de Rivera de los años 20 del siglo pasado, bastante rara de encontrar. O del mismo pintor mexicano, una belleza exuberante de mujer, Retrato de Linda Christian, se muestran por primera vez.

Retratar celebridades era algo que Rivera hizo mucho, explicó Virgilio Garza. Christian fue una actriz que nació en México, de ascendencia europea, una de las más famosas de su época. En su autobiografía aparece el retrato, por eso se le conoce, pero nunca se había exhibido al público.

Traer obras es complicado y costoso, por eso se dejaron de hacer estas exhibiciones fuera de Estados Unidos, como era común hace dos décadas, de acuerdo con Garza. La subasta se compone aproximadamente de 300 obras, y lo que se trajo a Santa Fe está pensado en las que podían viajar. Por ejemplo, no hay escultura. Quería que México estuviera bien representado por cosas atractivas que no se ven comúnmente, esto era espectacularmente apropiado. La mayor parte de las cosas que vienen aquí son de colecciones estadunidenses, aseveró Garza, sentado en una banca, mientras al frente estaba el retrato de Rivera, a un costado una obra de Tamayo y más allá una del cubano Lam, artistas cuyas creaciones se venden muy bien en Estados Unidos.

Obviamente nos gusta el comercio del arte. Pero también mostrar y descubrir cosas que no se conocen, algo que nos da mucho gusto, expresó el especialista mexicano, quien radica en Estados Unidos desde 1995, durante una entrevista en el salón de un exclusivo hotel en Santa Fe, convertido en galería durante dos días. Puede ser una forma de acercarse al arte, comentó sobre esta exposición abierta a todo público, así como ocurrirá en el Rockefeller Center, en Nueva York, días antes de la subasta, que se efectuará el 20 y el 21 de noviembre.

Ante la crisis económica, el experto de Christie’s manifestó que para el mercado del arte en general, en contraste con lo que se pensaría, han sido grandes años. Nuestro mercado no es especulativo; quien compra arte latinoamericano lo tiene por generaciones. Aquí hay un crecimiento paulatino del precio, además de que el arte de la región, comparado con lo que se paga en otras categorías, como los impresionistas o el contemporáneo, es muy barato.

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Hacia el cielo, cuadro de Rodolfo Morales (1925-2001), incluido en la subasta de noviembre en el Centro RockefellerFoto cortesía de Christie’s

Por ejemplo, la obra indigenista de Rivera tiene un precio de salida de medio millón de dólares, u obras de Francisco Toledo, Raúl Anguiano o Rodolfo Morales, por abajo de los cien mil dólares. Rufino Tamayo y Botero, quienes figuran entre los artistas mejor cotizados, también por arriba de los 500 mil dólares.

Una gran obra de Rivera, comparada con lo que ves en una venta impresionista no hay proporción. Los precios para personas que tienen gran capital son muy accesibles. A nosotros nos parece que no, pero cuadros de arte contemporáneo valen 20 o 25 millones. Son cifras que antes eran raras, pero ahora se escuchan cada vez más.

Estados Unidos, el gran mercado

Entre los compradores hay latinoamericanos, pero el gran mercado es el estadunidense. Hay mucho interés, más que en otros tiempos, por la calidad, además de que empezar colecciones de otras categorías es casi prohibitivo, por las cifras de hasta siete dígitos. “Un ejemplo –prosiguió Virgilio Garza–, es esta gran obra de Tamayo, de los años 70, la puedes tener por una fracción, además de que es bellísima. A veces las personas lo que necesitan es tener información y generar un gusto. Una vez que comienza, se vuelven asiduos compradores. El coleccionista inteligente compra por gusto y porque está informado. Si es inteligente, sabe dónde invertir”.

En México, hay coleccionistas privados que compran poco, pero bien. Ven, estudian y piensan sus colecciones a largo plazo, entonces desarrollan grandes acervos.

Entre los cambios, según Garza, además del creciente número de coleccionistas en Estados Unidos, es que algunos artistas son muy apreciados en el extranjero. Por ejemplo, Botero en China, donde es muy conocido. O la obra que Miguel Covarrubias hizo en Bali, a donde viajó de luna de miel y se quedó un año; “esas obras son muy cotizadas en Asia.

“No todo lo que vendemos es carísimo. Tenemos objetos de 3 o 4 mil dólares. Obras bellísimas de Zúñiga, grabados de Toledo. Hay para todo presupuesto. Las propias casas de subastas tienen la culpa de esta idea de que todo es caro, porque todo lo que manejan como mercadotecnia es el precio récord de esto, el Picasso de cien millones, y las personas escuchan eso. Pero en realidad lo que hacemos todos los días es vender cosas de menor precio.

Por eso, vayan a Internet, pasen horas viendo los catálogos. Pueden informarse tanto de obras europeas, porcelanas, muebles, vinos, relojes, hay muchas categorías para coleccionar, recomienda el experto.