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El monto de la deuda generada por el salvamento de 1995 creció a 811 mil 105 millones: Hacienda

$188 mil millones por intereses del rescate bancario y va en aumento

Estudio del Banco Mundial identifica las fallas de la reforma financiera que derivaron en crisis

 
Periódico La Jornada
Domingo 2 de septiembre de 2012, p. 28

El monto del rescate de la banca, puesto en marcha desde hace 17 años, lejos de disminuir aumentó en lo que va de la presente administración en 15.6 por ciento, al pasar de un saldo de 701 mil 399 millones de pesos al cierre de 2006 a 811 mil 105 millones de pesos al término del primer semestre de 2012, revelan informes oficiales.

Desde 1995, cuando se aplicó el rescate de los bancos comerciales en México con cargo a los contribuyentes, se han destinado en total 513 mil 234 millones de pesos y de éstos tan sólo en lo que va de la administración del presidente Felipe Calderón se han pagado al menos 118 mil 298 millones de pesos, según revelan los informes de la Secretaría de Hacienda.

El origen de la crisis bancaria mexicana se remonta a la reforma financiera emprendida desde 1989, cuando se procedió a quitar las regulaciones existentes sobre las tasas de interés y colocación del crédito; a la privatización acelerada de los bancos y a la apertura del mercado financiero a los flujos de capital extranjero.

Fernando Montes-Negrete y Luis Landa elaboraron un documento sobre el sector bancario en México, que fue publicado por el Banco Mundial. El texto identifica seis determinantes de la crisis financiera detonada en 1994-1995: Desbalanceada reforma y desarrollo del sistema bancario; incentivos incorrectos en la operación bancaria después de la privatización y toma excesiva de riesgos del sistema bancario.

Además, prácticas bancarias inapropiadas con corrupción y menosprecio de la importancia de mantener una conducta ética; cultura del no pago extendida; retraso e ineficiencia en la adopción de medidas remediales y compleja estructura de autoridades financieras (Banco de México, Secretaría de Hacienda y Comisión Nacional Bancacaria y de Valores) que regulan y supervisan el sector bancario.

El Banco Mundial ha estimado que el costo de la crisis alcanzó 135 mil millones de dólares, equivalente a 25 por ciento del producto interno bruto (PIB) en términos del costo fiscal directo e indirecto.

Esta cifra se compone de 112 mil millones de dólares por el rescate y 23 mil millones de costos asociados a la provisión de liquidez y financiamiento, canje de bonos y pérdidas de reservas internacionales.

Por su parte, la Auditoría Superior de la Federación (ASF), organismo supervisor del Congreso, ha estimado el costo del rescate bancario en un billón 260 mil millones de pesos.

Las autoridades financieras del país aseguraron que con la expansión de la economía el costo porcentual de la deuda bancaria se iba a ir reduciendo con el tiempo y estimaron que en un plazo de 30 años se completará el pago.

En 2006, cuando inició la gestión del presidente Felipe Calderón, la proporción de la deuda bancaria con respecto al producto interno bruto (PIB) era equivalente a 6.5 por ciento y en la primera mitad de 2012 se redujo apenas a 5.3 por ciento del PIB.

Un trabajo de Eugenia Correa, integrante del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, describe el origen de la crisis bancaria de hace 17 años. En muy corto plazo, entre 1989 y 1994, las elevadas tasas de interés reales, junto con la enorme entrada de capitales extranjeros al mercado financiero (a pesar de las políticas de esterilización parcial) se tradujeron en una muy dinámica expansión del crédito.

Explicó que la elevadas tasas de interés, acompañadas de descenso en el ritmo inflacionario e importantes expectativas de crecimiento económico que sembró el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, se convirtieron en un incremento del crédito, pero en particular del refinanciamiento del principal y de la capitalización de los intereses devengados.

Por su parte, el rápido proceso de privatización bancaria, sucedido en el curso de 18 meses, llevó a un dinámico reposicionamiento en el mercado de los bancos y con ello a una modificación de su cartera de clientes, de sus estrategias para la administración de sus balances y a un incremento notable de las operaciones interbancarias como fuente de liquidez fundamental.

Todo ello contribuyó a elevar los márgenes de intermediación y a acelerar el crecimiento del crédito mismo con la capitalización de los intereses. Ese aumento del crédito se convirtió sólo parcialmente en incremento de la inversión productiva o en demanda agregada de productos nacionales durante 1991-1994.

La devaluación de casi 100 por ciento, junto con la elevación de las tasas de interés al inicio de 1995 generó un desbalance cambiario y crediticio en la operación de los bancos, de las mayores empresas y de las familias, solamente en el caso de los bancos era de más de 25 mil millones de dólares.

Sin embargo, aún antes del estallido de la crisis de 1994, la cartera vencida de los bancos superaba su capital contable (incluso con los criterios contables vigentes en aquel momento), posteriormente con el desbalance procedente de la devaluación y de la elevación de las tasas de interés, los bancos pasaron de la quiebra técnica a la quiebra plena.

Pese a las importantes erogaciones la deuda bancaria cargada a los contribuyentes mexicanos ha seguido en ascenso. En 2006 se situaba en un monto de 701 mil 399.6 millones de pesos; en 2007, ascendió a 712 mil 839 millones; en 2008 aumentó a 730 mil 963.3 millones; en 2009 subió a 751 mil 495.2 millones; en 2010 ascendió a 773 mil 615.2 millones; en 2011 se incrementó a 802 mil 493 millones y a junio de 2012 se ubica en 811 mil 105.3 millones de pesos.

De esta manera, se pude concluir que los pagos anuales sólo han contribuido a cubrir los intereses de la deuda bancaria. En 2006 se destinaron 38 mil 600 millones de pesos; en 2007, 28 mil 12 millones; en 2008, 30 mil 42 millones; en 2009, 31 mil 76 millones; en 2010, 13 mil 720 millones y en 2011 se canalizaron 15 mil 446 millones de pesos.