Opinión
Ver día anteriorViernes 17 de agosto de 2012Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Penultimátum

Deslices con mariguana

C

uando Barack Obama confesó públicamente que en su época de estudiante había fumado mariguana, algunos analistas políticos creyeron que era el final de su carrera, pues la derecha más recalcitrante aprovecharía el asunto para atacarlo durante la pasada campaña presidencial. No fue así, la opinión pública estadunidense supo apreciar que no ocultara sus deslices juveniles.

Comprensión y hasta simpatías despertaron también recientemente las confesiones del actor Danny Devito de que hace 45 años era un hippie convencido junto con su amigo Michael Douglas. Y que quemaban mariguana con alegría. Con el tiempo dejaron la yerba pero, lamenta Devito, no ha podido abandonar el consumo de un producto legal, pero mortífero: el alcohol.

No le costó mucho a otro famoso, Johnny Deep, divorciarse de la que fue su compañera ideal por algunos años, la juanita. Ahora es uno de los que defiende su legalización para combatir, dice, a las sanguinarias mafias que controlan su siembra y comercio.

Para el cantante Juanes es necesario que los gobiernos aprueben el uso de la mariguana como una forma de atacar el narcotráfico y sus secuelas de violencia, corrupción pública y privada. El único que criticó su declaración fue el ex presidente de su país, Álvaro Uribe, el cruzado continental de la guerra contra las drogas.

El director de cine Oliver Stone es profundo conocedor de la mariguana. Desde que era soldado en Vietnam la ha fumado, lo mismo de Tailandia y aquel país, que de Sudán o Jamaica. Aunque sostiene que hay hierba buena en todas partes, la mejor es la de su país, que no debe seguir poniendo trabas a su legalización. Estima que lo puede hacer de forma segura y sana, a fin cobrar impuestos para que el gobierno tenga más dinero para educación, a la vez que lo ahorra al no mandar a tantos chicos fumadores a la cárcel.

Stone temía que su más reciente película, Salvajes, se convirtiera en un sermón en favor de la legalización, pero afortunadamente la película fue bien aceptada y mantiene el asunto político fuera. En Salvajes, Salma Hayek interpreta a una despiadada jefa de un cártel mexicano que busca controlar el tráfico de mariguana en California. Salma ha dicho: Sí a la mariguana, si se legaliza y se controla su comercio. Algunas otras drogas legales, que tu doctor te puede recetar, también te pueden matar lentamente.

En espera del día en que se legalice la mariguana, un club catalán de fumadores lucha ahora contra las autoridades españolas que se niegan a dejarles instalar una moderna plantación de cannabis. La cosecha sería exclusivamente para consumo de los socios, no para el mercado abierto. Otros clubes semejantes funcionan ya con éxito en Estados Unidos y el norte de Europa, con el visto bueno de las autoridades.