Jueves 31 de mayo de 2012, p. 24
Madrid, 30 de mayo. “¡Es una vergüenza! Bankia consigue dinero y quiere ponernos en la calle”, denuncia Luz María Reyes. Esta ecuatoriana no entiende cómo el banco español, que recibirá un millonario rescate de dinero público, puede expulsar de sus hogares a familias asfixiadas por la crisis. Reyes, de 52 años, que trabaja de empleada de hogar y vive con su hija y su nieto de dos años, escapó el miércoles al desahucio de su apartamento de Aluche, en los surburbios del sur de Madrid, gracias a la intervención de los indignados que actúan contra las expulsiones.
Pero Luz María pide que se tomen medidas definitivas “para que termine esta pesadilla”, que desde 2008 afecta a cientos de miles de familias.
En un país con un desempleo récord de 24.44 por ciento, que afecta a 5 millones y medio de trabajadores, son cada vez más las personas que no pueden pagar sus créditos. Los desalojos de propietarios e inquilinos alcanzaron un máximo histórico en 2011, con 58 mil 241, 21.8 por ciento más que en 2010, según cifras oficiales.
“¡Bankia engaña, estafa y deja a la gente sin casa!”, “Rescatan al banquero, desahucian al obrero” y “Echar a una familia me daría vergüenza”, gritan una veintena de indignados ante la llegada de la comisión judicial a casa de Reyes.