Sociedad y Justicia
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Investigación académica señala contradicción

Cae el salario mínimo y sube la productividad
 
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de mayo de 2012, p. 41

Los salarios en México han presentado una caída permanente en los dos sexenios panistas e incluso desde finales de los años 80, por lo que está lejos de la realidad la declaración del presidente Felipe Calderón en el sentido de que las remuneraciones de los mexicanos han mostrado una recuperación.

Incluso los salarios mínimos actuales son equivalentes a una cuarta parte de los mínimos que se pagaban en 1976, es decir, hace 36 años. Ahora los trabajadores que reciben esta paga compran 75 por ciento menos productos básicos que sus similares de hace más de tres décadas.

El informe Los salarios en México, elaborado por el director del Observatorio del Salario de la Universidad Iberoamericana-Puebla, Miguel Santiago Reyes, indica lo anterior y señala que si el salario mínimo no hubiera presentado una pérdida de poder adquisitivo, su monto mensual debería ser de 6 mil 984 pesos y no de mil 746 pesos, que es lo que actualmente ganan los trabajadores que reciben un mínimo como pago.

Detalla que para que un trabajador pudiera adquirir la canasta básica alimentaria necesitaría tener un salario promedio de 8 mil 400 pesos al mes, según las mediciones de este análisis.

En el documento indica que además, se está dando un fenómeno salarial inusitado en el mundo, ya que no obstante la caída libre de los salarios, los trabajadores mexicanos registran cada vez mayor productividad. Así, mientras el salario real descendió en 29.42 por ciento de enero de 1993 a finales del 2011, en ese mismo periodo la productividad nacional aumentó en 147 por ciento.

Es decir, entre menos ganan los mexicanos, más trabajan.

Además de que los trabajadores compran mucho menos con su salario, tuvieron que ser más productivos. Caso contrario a lo que se se presentó en el mismo periodo para el caso de Brasil, donde la relación entre los salarios reales y la productividad es positiva. En esa nación, por cada punto porcentual que aumentó la productividad social, el salario real aumentó 1.4 por ciento para los trabajadores.