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La Nación y Clarín, entro otros, se beneficiaron con el pago de inserciones publicitarias

Revela investigación complicidad de medios argentinos con la dictadura militar
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 28 de marzo de 2012, p. 36

Buenos Aires, 27 de marzo. Los militares que tomaron el poder en Argentina el 24 de marzo de 1976 no sólo contaron con el apoyo económico y político de empresas, y grupos económicos sino también con una maquinaria publicitaria que los sostuvo, con la complicidad de importantes medios de comunicación.

Una nueva investigación en este caso de la Revista 23 apunta a esos medios que se beneficiaron además mediante la difusión de la propaganda del régimen, ya sea como bajada de línea directa del gobierno o bien como publicidad que provenía de empresas y organismos estatales.

En la investigación se demuestra la cantidad de avisos pagados, que recibían esos medios desde el Estado en mano de los militares que no se podrían haberse publicado sin una coincidencia ideológica,como lo demuestran las notas, que a su vez publicaban esos mismos medios.

“Dos diarios, La Nación y Clarín, y la revista La Semana, de Editorial Perfil, fueron tres que engrosaron sus cuentas en concepto de pauta (publicidad) durante los siete años en los que gobernó la junta militar. La revista de Perfil se llamaba en realidad Noticias de la Semana, y fue la antecesora de la actual Noticias, de la misma editorial”, señala Revista 23.

Recuerda que entre las empresas manejadas por el Estado se encontraban los bancos, Fabricaciones Militares, Entel (telefónica), la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, y los canales de televisión, repartidos entre la marina, la fuerza aérea, el ejército argentino y varias otras.

A su vez “la Dirección General Impositiva (DGI) desplegó una agresiva e inusual campaña contra la caza de los evasores y difundía su accionar en todos los medios. La imagen publicada era un tanquecito con un garrote en la mano dibujado con un trazo fácil. Una serie de spots gráficos y televisivos invitaba a los ciudadanos a señalar y a denunciar a los infractores, sea empresario, pariente o amigo”. Es decir utilizando la delación.

También podían verse “ avisos del Comando en Jefe de la Armada como de los Estados provinciales. En ejemplares de La Nación, una doble página describía quince obras de infraestructura y vivienda en varias provincias bajo el lema Sobre la base de un pueblo sano construimos una Nación fuerte.

Cuando la realización del Mundial de futbol en 1978 era inminente, se desató una lógica campaña publicitaria privada y oficial. Clarín y La Nación repitieron avisos del Ente Autárquico Mundial 78 (EAM78) y del Banco Central de la República Argentina, que vendía entradas para los estadios. “La compañía Ítalo Argentina de Electricidad también saludó al Mundial, antes de ser desguazada por el ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, conocido por difundir el conocido lema Achicar el Estado es agrandar la Nación.

Cita también la investigación otro lema que ocupó mucho espacio pagado en los periódicos, el famoso Los argentinos somos derechos y humanos.

Este texto por ejemplo se siguió publicando en los diarios bajo el auspicio del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Fue una de las grandes campañas de la dictadura para tratar de sepultar las denuncias sobre sus crímenes en el exterior. También en la investigación se demuestra cómo aprovechaba la Junta cualquier triunfo deportivo Cuando la selección juvenil de fútbol logró el título de campeón durante el mundial desarrollado en Japón, esos días de septiembre de 1979 coincidieron con una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. que llegaba para entrevistarse con autoridades militares, políticos y otros, recibir denuncias y visitar centros de detención.

Mientras los militares oficiaban de amables anfitriones, los grupos de tareas seguían matando. Y los medios, facturando. Por esos días, cita la investigación, apareció una solicitada con miles de firmas bajo el título El Testimonio de la Verdad, que en tres páginas expresaban solidaridad nacional frente a la campaña internacional”.

Se menciona también a Jorge Fontevecchia, de La Semana otro de los beneficiados por la pautas publicitarias y a otras editoriales y publicaciones que colaboraron con la dictadura como Somos, Para Ti y Gente, de Editorial Atlántida, prestaron apoyo irrestricto al llamado Proceso de Reorganización Nacional. Otros medios, como el desaparecido diario Convicción, respondía de manera directa a la marina”. Mucho más hay en esta investigación y por eso el fin de semana pasado en las dos multitudinarias marchas, una cercana al gobierno y otra opositora, se exigió investigación y castigo para estas complicidades