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Comenzó el lunes el mayor juicio civil en la historia del país

Dos millones de canadienses, unidos para reclamar 27 mil mdd a tabacaleras
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Deborah Glendinning, abogada de Imperial Tobacco Canadá, habla con reporteros durante una pausa en el juicio que comenzó ayer. Consideró que los demandantes son incapaces de probar sus alegatos, y añadió que fumar es algo que la gente decide hacer por muchas razones y tienen que hacerse responsables de su decisiónFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de marzo de 2012, p. 27

Montreal, 12 de marzo. En un juicio civil sin precedente, que comenzó el lunes en Montreal, casi 2 millones de canadienses reclaman 27 mil millones de dólares a las principales compañías tabacaleras del país por no advertir a los consumidores sobre los riesgos de fumar.

Los litigantes presentaron dos demandas colectivas separadas que se combinaron en lo que es el mayor juicio civil en la historia de Canadá, en contra de Imperial Tobacco de Canadá (filial de BAT), JTI-Macdonald y Rothmans Benson & Hedges, en el Tribunal Superior de Quebec.

La primera demanda incluye a 90 mil fumadores y ex fumadores en Quebec que alegan haberse enfermado de dolencias relacionadas con el consumo de cigarrillos, incluyendo enfisema y cáncer de garganta y laringe. Reclaman 105 mil dólares por persona. La segunda demanda fue firmada por 1.8 millones de fumadores que se dicen incapaces de dejar el tabaco. Reclaman 10 mil dólares por persona.

El abogado Bruce Johnston, que representa a 2 millones de fumadores y ex fumadores, acusó a las empresas tabacaleras de vender deliberadamente un producto nocivo, y de trivializar los riesgos para la salud.

Johnston acusó a los fabricantes de cigarrillos de emplear “estrategias de marketing que propagan información falsa” sobre sus productos, y les reprochó usar tabaco con niveles de nicotina lo suficientemente altos como para que muchos fumadores siguieran siendo dependientes.

Según documentos judiciales, los demandantes acusan a las tabacaleras canadienses de ocultar investigaciones que revelan un vínculo entre el hábito de fumar y problemas de salud como cáncer.

La demanda alega que las tabacaleras en Canadá trataron de manipular los niveles de nicotina en sus cigarrillos, aumentando los niveles de alquitrán e incluso añadiendo algunos productos como amoníaco.

Johnson pidió al juez que examinara si las empresas conspiraron para impedir que los fumadores fueran informados sobre los peligros inherentes del consumo de tabaco.

También denunció sofismas generalizados promovidos por la industria, como que los cigarrillos son legales, fumar es una elección personal, todo el mundo sabe los riesgos.