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Conocer las características del lenguado de California, el motivo: Benjamín Barón Sevilla

El cambio climático, con efecto en la diferenciación del sexo de algunos peces

En dependencia de la temperatura existen especies que a bajas y altas sólo producen machos y en intermedias procrean exclusivamente hembras, señala el especialista del centro de Ensenada

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Uno de los trabajos de los científicos es indagar la forma de aprovechar las características reproductivas del lenguado con fines comercialesFoto cortesía del Cicese
 
Periódico La Jornada
Martes 13 de diciembre de 2011, p. 2

Se sabe que el sexo no es exclusividad de los mamíferos, aves y peces también lo practican y, con ello, fomentan los mecanismos de variabilidad dentro de las especies y de evolución, selección natural y selección sexual. El cambio climático global tiene efectos en poblaciones de peces, en las que el sexo de su descendencia depende de la temperatura, ya que existen especies que a bajas y altas temperaturas sólo producen machos y en intermedias procrean exclusivamente hembras.

El doctor Benjamín Barón Sevilla, investigador del Departamento de Acuicultura, del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California, durante un seminario realizado recientemente habló de las implicaciones de estos procesos y más, adentrándose en el fascinante mundo de la sexualidad en la naturaleza, en particular del grupo de su interés: los peces.

Explicó que existen dos conceptos importantes en la sexualidad de los organismos vivos: determinación y diferenciación, palabras que refieren el modo en que los individuos adquireren y desarrollan el sexo. Determinación sexual se refiere al conjunto de factores que determinan, definen o le dan los elementos necesarios a cualquier organismo, para que durante el desarrollo de su vida y ontogenia, lleguen a consolidar la expresión de las gónadas (ovarios o testículos, por ejemplo) y de otras características sexuales secundarias.

Vertebrados y aves

Hay dos sistemas de determinación sexual en vertebrados: uno depende de los cromosomas y otro que es influido por el ambiente. Por tanto, por un lado hay determinación sexual genética y, por otro, hay diferenciación sexual ambiental. El sistema más conocido por estar presente en el ser humano es el XX y XY (el primero define una mujer o hembra y el segundo un hombre o macho), ambos grupos son los cromosomas sexuales característicos en mamíferos, en que los investigadores describieron inicialmente. El otro sistema, también muy documentado, es ZZ y ZW, propio de las aves.

Ambos sistemas son diferentes porque en el primero los machos son quienes definen el sexo del nuevo bebe o cría, al producir dos tipos diferentes de gametos, uno X y otro Y, que al reunirse con alguno de los dos X de la hembra, bien sea que formen una hembra (XX) o un macho (XY). Para el caso de las aves, las hembras son las que definen el sexo de la cría, ya que son ellas las que producen dos tipos diferentes de gametos: Z y W. Y ocurre lo mismo: ZZ dará como resultado una hembra y ZW un macho. En estos grupos biológicos el sexo es inmutable y no hay posibilidad de cambio en el futuro del individuo; una vez determinado en la fertilización es imposible modificarlo.

En los peces hay diversos sistemas de diferenciación sexual, hay los tipos XY, WZ y el sistema que depende del ambiente, por lo que es un panorama mucho más complejo. Los peces tienen 450 millones de años de evolución y son un grupo megadiverso. Todas las formas reproductivas conocidas están presentes en peces, desde ginogénesis, hermafroditismo, gonoporismo y más. La diversidad en las formas reproductivas está acompañada de una gran diversidad de sistemas de determinación sexual y, por tanto, de procesos en su diferenciación, precisó el experto.

Explicó que para diferentes especies de peces la herencia es sólo parte de muchos factores que le permiten expresar y diferenciar el sexo de las crías o alevines, ya que su genoma interactúa con el ambiente, de tal manera que la respuesta no es unívoca, es decir que no hay una sola respuesta para un juego de cromosomas, sino varias. El tipo de respuesta depende de la interacción genes-ambiente. A ese tipo de determinación sexual se le conoce como determinación sexual ambiental, la más conocida es la térmica; es decir, aquella que depende de la temperatura.

Por ejemplo, los peces de arrecife, las damiselas (subfamilia Pomacentridae) son hermafroditas; cambian el sexo con la edad, primero son hembras y a lo largo de su desarrollo se transforman en machos. También existen especies que primero son machos y luego hembras. En esos casos el cambio no tiene que ver con la temperatura, pues depende de las interacciones sociales, como la dominancia o características ligadas a poseer el fenotipo más grande con respecto al pequeño, señaló.

En el caso de los peces de arrecife la diferenciación sexual es influida aún por factores tan complicados de explicar como la conducta, la cual es determinante en el proceso de diferenciación posterior del sexo.

El lenguado de California es una especie muy longeva, puede vivir 30 años o más. El de Alaska, puede vivir en promedio 50 años. Entonces la idea de ganar dos meses de desarrollo para estas especies es insignificante.

El doctor Barón y su equipo de investigación estudian el lenguado de California desde hace varios años, y hasta ahora no conocen cuál es el sistema de determinación sexual que posee. Desconocen si el ambiente modifica su proporción sexual.

En los lenguados japoneses, del sur y de verano, se sabe que la temperatura del agua modifica la proporción sexual. En el de California los expertos tienen un enigma enorme por develar.

¿Qué ocurre con el lenguado de California?

Las hembras crecen más y más rápido que los machos. La primera vez que maduran las hembras es entre los dos y siete años, y los machos entre el primer y tercer año de edad. Después de esta primera madurez cada año están listos para reproducirse. Aquí se observa la estrategia reproductiva que favorece la talla y, por tanto, la fecundidad. Una de las búsquedas de los científicos es aprovechar esta característica reproductiva del lenguado con fines comerciales. Si las hembras crecen más rápido, es lo que que se desea cultivar.

Sobre el tema del sexo en lenguados falta mucho por conocer. Lo interesante es que este equipo de investigadores no cesa en su empeño por obtener respuestas que satisfagan las preguntas ecológicas y también las que se refieren al aprovechamiento comercial de la especie.