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La compañía canadiense comenzará mañana temporada en la Carpa Santa Fe

En Ovo el Cirque du Soleil recrea el iridiscente mundo de los insectos

El trapecio volador, uno de los momentos estelares del espectáculo, de ocho actos

Deborah Colker, escritora y escenógrafa de la obra, es la primera mujer que dirige una pieza de la trouppe

 
Periódico La Jornada
Lunes 31 de octubre de 2011, p. a15

Uniendo el microcosmos de los insectos con el alegre cosmos circense, la compañía canadiense Cirque du Soleil estrenará mañana, en la Carpa Santa Fe, su iridiscente espectáculo Ovo, de ocho actos, con trasfondo amoroso, en el que conviven hormigas malabaristas, pulgas, mariposas surcando el cielo en rito de apareamiento amoroso, arañas contorsionistas en poses imposibles y en monociclo, un grillo jugando al mismo tiempo con cuatro diábolos, un azotador salido del manual de la zoología fantástica de Borges, un grupo de chapulines omnipresentes haciendo las delicias en saltos difíciles de imaginar en la realidad, una maligna mantis religiosa azorando el área de acción y la eterna lucha entre el bien y el mal por la aparición de un huevo, batalla que se desata entre los insectos que quedan anonadados/trastocados y sienten una curiosidad intensa por este objeto icónico, que representa el enigma y los ciclos de sus vidas.

Ovo, escrita, dirigida por Deborah Colker, de quien también es la escenografía, comenzará temporada mañana y concluirá el 11 de diciembre en la Carpa Santa Fe.

Desde su premiere mundial en Montreal, en abril de 2009, la magia de Ovo (huevo en portugués) ha atrapado a millón y medio de personas. Mediante la pieza, primera del Cirque Du Soleil que dirige una mujer, Deborah Colker, se hace un viaje formidable a un ecosistema lleno de alegría y color en el cual los insectos comen, trabajan, se arrastran, juegan, pelean y buscan el amor en un motín de energía y movimiento que nunca se detiene.

La historia comienza cuando un misterioso huevo aparece entre los insectos, los cuales muestran mucha curiosidad sobre el contenido de ese objeto iconográfico, que representa el enigma y los ciclos de sus vidas. La representación del amor a primera vista se disfruta cuando un escurridizo insecto llega a esta convulsionada comunidad y una fabulosa catarina atrapa su atención; el sentimiento es mutuo... Además los dos insectos principales interactúan con el público, sacando parte de su sensualidad y encanto.

Foto
Durante el ensayo de la obra el sábado pasadoFoto Roberto García Ortiz

El elenco de Ovo se compone de 54 artistas provenientes de 16 países, todos especialistas en diversos actos acrobáticos. Uno de los momentos estelares de Ovo es el número del impresionante trapecio-volador, en el cual seis acróbatas hacen piruetas a una altura de 13 metros, en el acto más grande de este tipo que se haya presentado en la historia de las grandes carpas del Cirque du Soleil. El número combina muchas disciplinas circenses, entre ellas banquine (silla en equilibrio), balanceo ruso y sillas que se columpian. El final cuenta con 20 artistas que corren, saltan y brincan una pared de 7 metros de altura, e hizo estallar en aplausos al público asistente al ensayo general del sábado pasado.

En síntesis, Ovo es reflejo del arcoiris luminoso del mundo de los insectos. Enorme por donde quiera que se le vea.

Cabe mencionar que Cirque du Soleil nació de la iniciativa de 20 artistas de la calle en 1984; ahora la compañía es una gran organización con sede en Québec con el fin de proporcionar entretenimiento de alta calidad artística, que cuenta con cinco mil empleados, entre ellos más de mil 300 artistas de cerca de 50 países.

Asombro y alegría

En todo este tiempo el Cirque du Soleil ha traído asombro y alegría a más de 100 millones de espectadores en las más de 300 ciudades de los cinco continentes donde se ha presentado.

Los horarios de las funciones de Ovo son martes, miércoles y jueves a las 20 horas; viernes y sábados a las 17 y 21 horas; domingos 13 y 17 horas. Boletos en los lugares de costumbre.