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Terminó el Simposio Internacional del Libro Electrónico en el Museo de Antropología

Enseñar a leer, más importante que pensar en nuevos formatos

La crisis editorial sirve para razonar con más apertura y ser escritores y lectores más versátiles, asevera Néstor García Canclini

Asistimos a la quinta mutación: de las tablillas sumerias, al papiro, al códice, al texto impreso y al e-book, dice Milagros del Corral, especialista de la Unesco

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José Castilho Marques, Milagros del Corral, Néstor García Canclini y Ricardo Nudelman durante la jornada de clausura del encuentro en el que participaron 40 especialistas de una decena de paísesFoto María Luisa Severiano
 
Periódico La Jornada
Sábado 24 de septiembre de 2011, p. 3

Habla Néstor García Canclini: “Los libros siguen siendo buenos para pensar, pero su crisis sirve además para pensar con más apertura y ser escritores y lectores más versátiles.

“En el siglo XX, desde Joyce, Borges y Cortázar, aprendimos que ser lectores puede ser algo más ventilado y más incierto que lo que queda atrapado en las páginas numeradas de cada siglo.

Al comienzo del siglo XXI estamos descubriendo que el mejor lector no es el que recorre el libro de principio al fin, sino el que divaga de un libro al otro, a los debates en la red, extraviándose en Google y YouTube, cultivando y disfrutando destinos insospechados.

Con esas palabras el investigador puso fin al Simposio Internacional del Libro Electrónico que se desarrolló durante esta semana en el Museo Nacional de Antropología.

Después de tres días de ponencias quedó claro que toda discusión sobre el futuro del libro, electrónico o en papel, pasa por lo básico: primero enseñar y aprender a leer, ya después el lector será quien decida qué formato le es más cómodo. Sin lectores no habrá demanda de libros en cualquier formato.

Por aprovechar la tecnología

En el encuentro, en el cual participaron 40 especialistas de una decena de países, se discutió el pasado y futuro de los elementos de la cadena editorial. Si los editores tendrán el papel que han tenido hasta ahora o si, por el contrario, la cadena del libro perderá algunos eslabones, entre ellos el editor y el librero.

Asimismo, se superó el debate acerca de si el libro digital, el e-book, representa la muerte del de papel, para señalar que la tecnología ya está aquí, y lo que es necesario es que editores, escritores, libreros, distribuidores, bibliotecas y, por supuesto, lectores, deben aprovechar las ventajas tanto de contenido como de comercio.

Es necesario, también, adecuar las leyes de protección de derechos de autor a los cambios tecnológicos, en momentos en que nacen grupos que se manifiestan por el acceso libre, el llamado copy left, a los contenidos en línea.

Milagros del Corral, del Comité Científico del segundo Foro Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) sobre la Cultura y las Industrias Culturales, subrayó que nos encontramos en la quinta mutación del libro: de las tablillas sumerias, al papiro, al códice, al libro impreso y ahora al libro digital.

Se abren caminos interesantes, puntualizó Del Corral, tanto de mercado como para las bibliotecas, mientras José Castilho, de la Asociación Brasileña de Editores Universitarios, señaló la importancia de formar lectores, lo que no es tarea fácil. Sea cual sea el formato, en Brasil y en los países emergentes se deben formar buenos lectores. Lo que más nos falta son lectores. Los nuevos y aquellos que podamos reconquistar para la lectura. Se trata de concretar políticas públicas de Estado para lograr esos objetivos.

Comprender qué es la lectura y, sobre todo, enseñar a leer antes de pensar en nuevos formatos, fueron dos premisas que causaron que cientos de cabezas asintieran el martes pasado, cuando también se discutieron los cambios que deben enfrentar los escritores: aprender a escribir pensando en el formato digital y experimentar con la fugacidad y brevedad del texto, mientras la editora neozelandesa Rondha Kite habló de una función desconocida para los libros electrónicos: la protección y difusión de la lengua maorí.

El mundo se desculturaliza

Desde el lunes por la tarde el escritor Federico Álvarez sentenció que frente a los avances tecnológicos y el aparente enfrentamiento entre las viejas y nuevas formas de leer, el mundo se desculturaliza a pasos agigantados.

La solución, dijo, “no es tan difícil, estriba en una decisión educativa central e irrevocable: la función de la escuela primaria sólo es enseñar a leer y escribir. Necesitamos una secundaria con alumnos que sepan leer y escribir y las cuatro cuentas (operaciones de matemáticas).

Escuchemos a una niña que lee un poema, si no lo lee por dentro no sabe leer. Pero, ¿lo sabe leer su maestra? Así que propondría también la reformulación y refundación de la escuela normal superior.

El martes por la mañana en su conferencia magistral El futuro de los lectores, el ensayista Alberto Manguel, autor de Una historia de la lectura, marcó las diferencias entre una página en papel y una digital, entre la lectura profunda y la superficial, y destacó que quienes pretenden hacernos creer que las nuevas tecnologías representan la muerte del libro, caen en las leyendas del pasado, cuando se decía lo mismo hace cinco siglos con la imprenta de Gutemberg y el fin del conocimiento que transmi-tían los muros, pilares y puertas de las catedrales.

Sin embargo, subrayó, es necesario recalcar el concepto lectura profunda, la cual permite al lector resumir y digerir lo que se lee.

Quienes piensan que el libro es el único medio para transmitir el conocimiento son nostalgiosos, porque ese medio es la página escrita, sea o no en papel, y así ésta seguirá conteniendo el espacio y tiempo del lector.

Pero, advirtió: si queremos ayudar a los jóvenes a desarrollar la imaginación y la capacidad de reflexionar, lo importante es el uso del libro impreso, sin excluir, el aprendizaje de la electrónica. En el mundo ideal, la computadora y el libro comparten nuestras mesas de trabajo.