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Trabajó en más de 50 películas; murió en 1993, a los 81 años, de cáncer de pulmón

Hoy el mimo Mario Moreno Cantinflas cumpliría cien años

El verbo cantinflear fue introducido en 1992 en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua

Su familia, dividida en una larga disputa por los derechos de comercialización

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Porque por entonces cruzar el Atlántico no era cosa que se dejara pasar sin comentarios o barullo. A cada periplo le debían corresponder sus adioses con pañuelo y las ruidosas bienvenidas al pie de los cuatrimotores y, bajo el sombrero de charro, las primeras impresiones. Quien aquí empuña los micrófonos de la EXQ es el joven locutor yucateco Marín y Kall. Ha ganado para sus radioescuchas las primicias del viaje de Cantinflas por Europa. Pronto se sabrá, fines de 1948, que el cómico mexicano ha contratado a una compañía de francesitas para montar un espectáculo internacional en el teatro Iris, Una revista-Bon Jour, México, en la que habrá artistas y no bataclanas, sentido del humor y no calambures, teatro con champaña rosada y no quemado ajenjo existencialista..., tomado de la revista Zonas, de 1993Foto Fondo Hermanos Mayo/ AGN
 
Periódico La Jornada
Viernes 12 de agosto de 2011, p. 8

México recordará este viernes el centenario del natalicio de Mario Moreno Cantinflas, la figura más popular creada por el cine latinoamericano, que hizo reír a varias generaciones en la región y extendió su influencia más allá del continente.

En la televisión con sus películas, en coloquios, en un sello conmemorativo, en muestras fotográficas, en un baile masivo y hasta en el Metro, con la difusión de audios de su voz, estos días Cantinflas estará por doquier en un sinfín de propuestas culturales.

Su familia, dividida por una larga disputa por los derechos de su extensa filmografía, también anunció homenajes en España y Panamá, donde serán develadas sendas estatuas del artista.

Moreno trabajó en más de 50 películas, entre ellas una versión del clásico del escritor francés Julio Verne La vuelta al mundo en 80 días, que ganó premios Óscar y el Globo de Oro en 1957. Pero pese al éxito de este filme, en su momento uno de los más taquilleros del cine mundial, el paso de Cantinflas por Hollywood no fue el más afortunado.

Su consagración la obtuvo en América Latina. Allí, su personaje de habla rebuscada y enredada, que viste prendas estrechas, pantalón caído, un particular sombrero y su peculiar gabardina al hombro, fue por más de cinco décadas sinónimo de risa, humor y ternura.

Estoy muy complacido de que México recuerde la memoria de mi padre y que se haga también en otros países, dijo a los periodistas el hijo homónimo del artista, durante la inauguración, la semana pasada, de una muestra fotográfica en el Distrito Federal.

La exposición en el Paseo de la Reforma incluye varios carteles de sus principales películas y algunos fotogramas de sus momentos inolvidables en el cine.

Moreno, quien murió en 1993 a los 81 años, de cáncer de pulmón, nació en la ciudad de México el 12 de agosto de 1911 en el seno de una familia de 11 hermanos. Se inició en el espectáculo en los años 30, personificando en las carpas ambulantes montadas en los barrios populares al mexicano común y corriente que se las ingenia para subsistir, a pesar de las dificultades.

Ésos eran verdaderamente los teatros del pueblo, donde las personas convivían con uno y uno con ellas, muy cerca. Ésa fue una de mis mejores escuelas, dijo en una entrevista en 1967. De allí saltó al teatro y a la radio.

Tras un pasaje por el toreo e incluso por el boxeo para ganarse la vida, Moreno tuvo su primera oportunidad en el cine en 1936, cuando el director Miguel Contreras le dio un pequeño papel en No te engañes corazón, un drama en el que apenas apareció unos segundos.

Después de varios papeles secundarios, en 1940 grabó como protagonista Ahí está el detalle, que lo catapultó a la fama. Su personaje comenzó así una saga de 20 películas en 12 años –casi dos por año–, que lo convirtieron en una de las estrellas del cine mexicano, junto a María Félix, Pedro Infante y Jorge Negrete.

Muchas de sus frases, como A volar joven, ya forman parte del argot popular en México y pronto se extendieron por todo el continente. Su hablar incongruente y disparatado alcanzó estatura oficial en 1992, un año antes de la muerte del actor, con la introducción del verbo cantinflear en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

Para muchos, todos los mexicanos tienen algo de Cantinflas.