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Silvia Torres y la ley sobre esterilidad provocada en Jalisco
E

l pasado martes 29 de marzo ocurrió un hecho sorprendente: la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) distribuyó a los medios de comunicación un boletín de prensa en el que la doctora Silvia Torres Castilleja manifiesta su rechazo a la iniciativa de ley impulsada por el gobernador del estado de Jalisco, Emilio González Márquez, que incluye un capítulo sobre esterilidad provocada, con la cual, de acuerdo con la investigadora, se busca incluir el consentimiento del cónyuge para la esterilización. Al dictar una conferencia en el marco del foro nacional Mujeres en la ciencia, la tecnología y la innovación en México, y en presencia de Margarita Zavala, directora del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia, la prestigiada astrónoma, galardonada con Premio Nacional de Ciencias en 2007, y más recientemente con el Premio L’Oreal-Unesco (sigla de Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en inglés), manifestó abiertamente su rechazo a la citada iniciativa, a la que calificó de un retroceso para el país.

Pero lo extraño de este episodio, fue que ese mismo día la AMC envió un nuevo mensaje a los medios en el que en una de sus partes se señala: “…la Academia Mexicana de Ciencias retira, por el momento, las opiniones de la doctora Silvia Torres Castilleja. Les agradecemos tomar nota”. La organización científica además eliminó de su página de Internet lo dicho por la investigadora y su fotografía, y en su lugar colocó una reseña con las palabras –y una foto muy bonita– de la primera dama. ¿Qué fue lo que pasó?

El comunicado de la AMC aclara que su decisión de retirar las opiniones de Torres Castilleja obedecía a una información emitida por el gobierno del estado de Jalisco. Se trata de un comunicado fechado el 18 de marzo, en el cual el secretario general de Gobierno de esa entidad, Fernando Guzmán Pérez, se queja de que la iniciativa del gobernador de su estado se ha malinterpretado y aclara que ésta se refiere “…a una autorización exclusiva de la persona y no a una decisión compartida con el cónyuge”. El funcionario insistió en que la iniciativa expresa: “…un consentimiento personal, íntimo, de la mujer en el caso de la esterilización por cualquier método”.

Pero la iniciativa de González Márquez no dice eso. La inclusión en la ley de un nuevo capítulo sobre este tema establece que: “Se sancionará… a quien cometa el delito de esterilidad provocada a través de procedimientos quirúrgicos, sin el consentimiento expreso de quien tenga la legitimación de otorgarlo”. Está claro como el agua que no se refiere en ningún momento de manera explícita a la autorización de las propias mujeres.

Silvia Torres, quien además de ser una mujer muy talentosa tiene gran personalidad y carácter, dirigió un comunicado a la AMC, el cual además difundió a través de algunas redes sociales, en el que sostiene sus puntos de vista aportando argumentos muy sólidos. En un texto titulado Claridad en las leyes señala: “Por mi parte, insisto en que es imperativo que en el artículo 232 del capítulo X sobre esterilidad provocada se especifique que la mujer y el hombre (en referencia a la vasectomía) en lo individual son los ‘legítimamente reconocidos’ para decidir procedimientos quirúrgicos de esterilidad”.

La falta de claridad en la iniciativa es evidente para muchas otras personas en el mismo estado de Jalisco. Por ejemplo, el titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, propuso el 24 de marzo al Poder Ejecutivo del estado hacer modificaciones en su redacción con el fin de clarificarla.

Silvia Torres tiene razón. La iniciativa sobre esterilidad provocada no se refiere al consentimiento de la mujer, sino de quien tenga la legitimación de otorgarlo. Para no dejar duda a qué se refiere, el secretario Fernando Guzmán comete un error garrafal que lo evidencia completamente, pues se apoya en su comunicado en el artículo 466 de la Ley General de Salud, que se refiere a la inseminación: La mujer casada no podrá otorgar su consentimiento para ser inseminada sin la conformidad de su cónyuge.

No es la primera vez que los gobiernos panistas buscan introducir subrepticiamente leyes que responden a su ideología conservadora, en este caso para dejar en manos de otras personas una decisión que debe corresponder exclusivamente a las mujeres. Las leyes mexicanas se han visto tramposamente salpicadas con esta ideología y más aún de preceptos redactados por el Vaticano.

Sobre la actuación del AMC en este episodio prefiero retirar por el momento mis opiniones.