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Balance de la Jornada

El Chicharito y la Premier, oasis ante el incierto torneo local

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Javier Hernández festeja con Wayne Rooney el tanto que anotó el sábado contra el West Bromwich AlbionFoto Ap
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l torneo Clausura 2011 todavía no inicia y ya se presentó la primera polémica: los Estudiantes Tecos de la Universidad Autónoma de Guadalajara hicieron alarde otra vez de su gran poder y libraron a Rubens Sambueza de una suspensión de un año.

El delantero argentino agredió al silbante Román Medina en el duelo ante Atlas, en el cuadrangular por el aniversario número 50 del estadio Jalisco, pero los influyentes Tecos lograron que no se consignara la agresión y Sambueza sólo recibió un castigo de cinco partidos.

Sin duda era una buena oportunidad para que El Chelís Sánchez Solá se librara de un jugador mediocre, pero los Estudiantes prefirieron demostrar su influencia en la Federación Mexicana de Futbol y sólo exhibieron a la mafia del arbitraje, como antes lo había definido el propio tecolote Juan Carlos Leaño.

El torneo está ya a la vuelta de la esquina, pero por lo observado en la pretemporada el panorama es preocupante.

Las Chivas tratarán de clasificar sin refuerzos, sin Omar Bravo, y sin Efraín Flores en las fuerzas básicas. Siguen, en cambio, elementos como Adolfo Bautista y Alberto Medina, quienes no se animaron nunca a consolidarse como grandes jugadores. El Bofo se está acostumbrando a los abucheos, ya sea con los rojiblancos o con el Tri.

Cruz Azul batalló para contratar a un central que tanta falta le hace. Ante las elevadas pretensiones de Paulo da Silva, los Cementeros optaron por Waldo Ponce, por quien desembolsaron alrededor de 4 millones de dólares. El chileno, proveniente del Racing de Santander, deberá reponerse rápidamente al hecho de que sólo disputó dos partidos de liga y uno de Copa del Rey en los pasados seis meses.

El representante de Ponce, Alejandro Santiesteban, explicó que el defensa casi no ha tenido actividad por mala suerte, lo que suena a mal chiste al ser firmado por los azules, a los que parece perseguir una extraña maldición futbolera.

América sólo fichó al uruguayo Nicolás Olivera, un jugador que en otras épocas ni siquiera serviría para calentar la banca. Sin embargo, y ante el descuido de Emilio Azcárraga Jean, la directiva amarilla realiza contrataciones extrañas que no parecen tener en el aspecto deportivo el interés principal.

El presidente del club, Michel Bauer, aseguró que ahora sí apoyarán a sus canteranos, lo que sería algo digno de alabar. Sin embargo, un técnico como Manuel Lapuente y su futbol medroso no dejan lugar para los jóvenes, mientras un aficionado hizo enojar a Vicente Sánchez al pedirle lo que muchos piensan: que juegue como lo hacía en el Toluca.

La UNAM sigue con la política que le ha dado resultados. Sergio Bernal dijo adiós cuando mejor jugaba –muy lejos ya de los desatinos que lo caracterizaban– y Francisco Palencia tendrá su torneo de despedida, lo que dará libertad a Guillermo Vázquez de echar mano de sus Pumitas.

Tal vez lo único criticable de los auriazules es que sigan apoyando a Dante López. En su cantera deben tener uno o dos valores que anoten más y cuesten menos.

El monarca Monterrey luce como favorito para retener el cetro, mientras el subcampeón Santos también será un fuerte candidato, pero Rubén Omar Romano está peleado con los títulos.

El futbol mexicano cambia de rumbo. Ante la buena actuación de Christian Benítez, Walter Ayoví y Michael Arroyo, para esta campaña llegaron otros cuatro ecuatorianos y se frenó un poco la predilección por argentinos y brasileños.

El balón casero rodará a partir del viernes con pocas expectativas, mientras Javier Hernández sigue ratificando ser la gran figura. El Chicharito fue recortado del equipo que consiguió el título mundial Sub-17 en Perú 2005, pero cinco años después brilla en el Manchester United, mientras Carlos Vela y Giovani dos Santos, los artífices de aquel logro, ni siquiera van al banquillo de sus equipos.

Y si el futbol mexicano no cubre expectativas o tarda en carburar –lo que a veces logra hasta la liguilla–, los fanáticos del buen juego tendrán un oasis en El Chicharito y la Premier.