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Juan Formell y los Van Van cerraron el encuentro en la Alhóndiga

Alegría y sabor cubano pusieron fin a la fiesta cultural cervantina
Enviada
Periódico La Jornada
Lunes 8 de noviembre de 2010, p. a16

Guanajuato, 7 de noviembre. El ritmo caribeño enriquecido con el sonido de los trombones y los sintetizadores de la legendaria Orquesta Juan Formell y los Van Van retumbó en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas en el concierto de clausura de la versión 38 del Festival Internacional Cervantino (FIC), donde también ofrecieron un recorrido musical para celebrar sus 40 años.

Con temas como Aquí se enciende la candela, La rumba no, Corazón, El montuno y Este amor que se muere, la banda, que revolucionó la música cubana, puso a bailar al público que se congregó desde la tarde en la Alhóndiga.

Después de 10 años y acompañadas por la cantante Yenisel Valdés, la agrupación regresó a Guanajuato para deleite de todos los vanvaneros, con su propuesta musical, que fusiona ritmos caribeños con rock y jazz.

La alegría y el sabor de la música cubana fue el punto final de la fiesta cervantina, que este año se extendió a 26 días con motivo del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana.

Los espectadores coreaban las canciones y convirtieron en pista de baile la explanada de la Alhóndiga. La presentación de los Van Van fue un éxito, a pesar del inclemente tiempo y la espera, ya que se llevó más de seis horas ingresar al lugar.

Antes del concierto, el director y fundador de la banda cubana, Juan Formell, señaló que los Van Van surgieron para que la juventud de la década de los 60 del siglo anterior, tras el fallecimiento de Beny Moré, mantuviera viva la música bailable cubana.

En esa época decidimos crear un sonido cercano a lo internacional, pero sin abandonar nuestras raíces, y logramos el interés de la juventud de ese tiempo. Era una cosa transitoria hacer una orquesta y cumplir esa función; sin embargo, la agrupación gustó tanto que se convirtió en un grupo importante desde el punto de vista cultural.

La titimanía

Juan Formell reconoció que la mezcla de sonidos de la banda transformó el sonido de instrumentos clásicos como el violín o la flauta, al tiempo que se añadieron otros, como la guitarra eléctrica –nunca utilizada en charanga–, así como trombones y sintetizadores.

Aseguró que después de cuatro décadas la orquesta no ha perdido sonoridad en su repertorio, porque los nuevos compositores mantienen en sus piezas el ritmo caribeño.

Agregó que la crónica en su música y composiciones es imprescindible, ya que permite el doble sentido, como es el caso del término titimanía, que hace alusión a los hombres maduros atraídos por las jovencitas.

Para el músico cubano, México representa una potencia cultural y musical en América Latina. Subrayó que los mexicanos han sido muy solidarios con Cuba en todos los aspectos.

Formell explicó que la Orquesta también canta al amor con baladas o boleros en voz de Yeni, quien brinda frescura a las composiciones.

Mediante las letras y la potencia de los arreglos, la agrupación ha logrado difundir la música popular bailable. Su material discográfico incluye producciones como Báilalo ¡Eh! ¡Ah!, Anda, ven y muévete y el más reciente disco Arrasado.

Durante el último fin de semana, una multitud de jóvenes, provenientes en su mayoría de municipios del Bajío y ciudades como Monterrey, Aguascalientes, Guadalajara y Distrito Federal, arribó a Guanajuato para disfrutar de la clausura del FIC.

A diferencia del año pasado, los jóvenes pasearon libremente por las avenidas y túneles de esta ciudad, ya sin la presencia de la Policía Federal; algunos coreaban canciones y otros gritaban goyas.

Desde el viernes el ambiente fue de fiesta: todos querían tomarse fotografías y no dudaban en regalar abrazos y besos. Así concluyó una edición más del encuentro artístico-cultural.