Opinión
Ver día anteriorLunes 27 de septiembre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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El memorioso
P

asen, señoras y señores. Si ya tienen en sus manos este libro, ábranlo. Siéntense cómodamente y admiren primero el juego visual de cada página de este edificio que construyó e iluminó con sus malabarismos gráficos Rius, el arquitecto.

Que no les digan, que no les cuenten. Acérquense, damas y caballeros, jóvenes, ángeles y niños, pasen y lean. Con el espíritu de un clásico o de un subversivo (que a veces son el mismo) los recibe Rius, el merolico.

Él los llevará a recorrer el laberinto que es esta casa de citas, él los llevará a la feria de ilusiones o de vanidades que puede ser el paraíso o el más negro de los abismos reflejado en el espejo del pozo sin fondo de una taza de café. Sus habitantes pueden ser héroes o villanos (que a veces son los mismos) y que conocemos, asómbrense, como género humano, también llamado hombres y mujeres, ¿Y quién vive aquí? Sus personajes son el genio y el ingenio, la ironía y el azoro, el dolor y la gracia. Todos ellos reunidos en las grandes habitaciones de cada casa, abiertos en canal para nosotros por Rius, el destripador.

Y sobre todo no se asusten, pasen y vean la biblioteca que reúne con ternura el fuego y el agua, el frío y el amor. Lean y lean, acérquense a la visita guiada por Rius, el recolector.

Estarán muy bien acompañados, déjense llevar. Cada uno conocerá a sus pares, aquí estamos todos. Nos representan por igual y vienen para nuestro goce o en nuestro auxilio los seres divinos y los terrenales: la ciencia y la farándula, los estetas y los cardenales, los sabios y los bufones, los trotamundos y los mandatarios, los tartamudos y los charlatanes. Pero, atención, busquen las innumerables sorpresas que, atesoradas y ordenadas, les ha preparado Rius, el protervo doctor emérito.

¿Y dónde quedó la bolita? Ánimo, señoras y señores, atrévanse, abran, lean, y vean las páginas de estas casas de citas que con tanto deleite conforman la bola mayor, y mientras suena la alegre charanga dejen que les anuncie el comienzo del gran espectáculo que se llama “Rius para principiantes”. En él Casi nadie tiene tiempo de pensar sus últimas palabras, afirma su director y prestidigitador Rius, el memorioso.

En mi caso, las mías aquí terminan.

*Prólogo de Casa de citas