Economía
Ver día anteriorMartes 17 de agosto de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Economist Intelligence Unit

Secuelas de la recesión

Los juegos de la crisis
Descargar el Economist Intelligence Unit
Periódico La Jornada
Martes 17 de agosto de 2010, p. 18

Monopoly, el juego de mesa más famoso de todos los tiempos, fue lanzado durante la depresión. Puede que esta crisis no produzca nada tan exitoso, pero ya ha dado lugar a una nueva generación de juegos financieros.

Billionaire Tycoon, que se pondrá a la venta el próximo otoño, es un interesante ejemplo. El jugador es un empresario caído en bancarrota durante la crisis; gana el juego si logra acumular una cantidad millonaria mediante la adquisición estratégica de empresas que generan efectivo, comenzando por lavadoras de autos y tiendas de mascotas hasta llegar a pozos petroleros y bancos. En el camino se puede regatear, negociar, pedir prestado y hasta orquestar golpes militares para obtener empresas y superar a los competidores. Su coautor, Shameek Upadhya, dice que a sus amigos emprendedores les encanta jugar, al igual que a sus hijos.

Billionaire Tycoon toma en serio las finanzas. En cambio, un juego de cartas llamado Crunch, lanzado el año pasado por TerrorBull Games, es pura parodia. Como jefe de un banco global, el jugador tiene que acumular el mayor efectivo posible traficando influencias, concediéndose bonos y robando (literalmente) cartas a sus competidores. Cuando aparece la carta de quiebra, tiene la opción de salvarse con una carta de rescate.

Hasta los islandeses han logrado encontrarle el lado divertido a la crisis. Un juego de tablero de 2008, Kreppuspilid (juego de la crisis), lleva a los participantes en un viaje desde jets privados de la época de auge hasta despidos en masa y protestas en las calles.

Los fabricantes también desarrollan versiones en línea de juegos existentes. Una versión no autorizada de Monopoly, configurada para la recesión, permite al jugador cobrar un seguro de desempleo cada vez que pasa por la meta, y varias de las propiedades llevan letreros de embargada. Hasbro, fabricante del auténtico Monopoly, no puede permitirse el lujo de ser tan irónico. Monopoly Revolution, la versión oficial más reciente, ha sustituido los billetes por tarjetas de crédito electrónicas y actualizado los precios de las propiedades a millones de dólares.

Fuente: EIU

Traducción de texto: Jorge Anaya