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Julian Assange, jefe de Wikileaks, defiende su derecho a la denuncia

Investiga el Pentágono el origen de la filtración de documentos clasificados

Transfieren a cárcel militar a soldado que entregó video de ataque a civiles

 
Periódico La Jornada
Sábado 31 de julio de 2010, p. 19

Washington, 30 de julio. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, dijo este viernes que el Pentágono realiza una exhaustiva investigación sobre la fuente que filtró las decenas de miles de documentos clasificados sobre la guerra de Afganistán al sitio de Internet Wikileaks.

El soldado estadunidense Bradley Manning, de 22 años, sospechoso de entregar un video de un ataque estadunidense a civiles en Irak y archivos confidenciales de la guerra en Afganistán al sitio Wikileaks, fue transferido de Kuwait a una prisión en Quantico, Virginia, donde están las instalaciones de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), anunció el Pentágono.

Manning es sospechoso de entregar a Wikileaks un video de la incursión de un helicóptero del ejército que mató a dos empleados de Reuters y varios civiles, en Bagdad en 2007. Además, está acusado de divulgar 92 mil informes militares sobre la guerra en Afganistán, de 2004 a 2009.

Este departamento realiza una profunda y exhaustiva investigación para determinar cómo ocurrió esta filtración, identificar a la o las personas responsables y establecer el contenido de la información entregada, indicó el jefe del Pentágono a la prensa.

Agregó que su mayor preocupación es que los afganos y otros aliados no confiarán más en Estados Unidos para mantener sus secretos a salvo.”Es impresionante cuánto importa la confianza”, dijo Gates en una rueda de prensa. Tenemos una labor de reparación considerable por hacer, señaló.

Los documentos militares secretos publicados por Wikileaks el domingo incluían las identidades de afganos que entregaron información a fuerzas estadunidenses.

Los 91 mil documentos clasificados filtrados a Wikileaks aparecieron en la prensa ese día, lo que desató el enojo de la Casa Blanca y el Pentágono, preocupados de que expongan fuentes y métodos de operaciones en Afganistán y pongan vidas en peligro.

Las consecuencias de la difusión podrían ser graves y peligrosas en el campo de batalla para nuestras tropas, nuestros aliados y socios afganos, señaló Gates.

El general Michael Mullen criticó duramente al jefe de Wikileaks, Julian Assange, quien puede decir lo que quiera sobre las buenas intenciones de su organización y sus fuentes. Pero podrían tener ya en sus manos la sangre de un joven soldado o una familia afgana.

En entrevista con la BBC, Assange dijo que no hay evidencia de que informantes afganos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hayan sufrido represalias por ser identificados como colaboradores en Wikileaks, y agregó que el Pentágono aprovecha las filtraciones para distraer la atención pública sobre las miles de vidas que se han perdido en esta guerra.