Política
Ver día anteriorDomingo 2 de mayo de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Dos muertes infantiles el Día de Pascua
 
Periódico La Jornada
Domingo 2 de mayo de 2010, p. 7

Nuevo Laredo, Tamps., 1º de mayo. El sábado 3 de abril, cerca de las 16 horas, Martín Almanza Rodríguez, su esposa, Cinthya Josefina Salazar Castillo, y sus hijos Bryan, Martín, Jennifer, Yesenia y Lucero abordaron la camioneta Chevrolet Tahoe modelo 2000 negra.

También subieron al vehículo Carlos Alfredo Rangel Delgado, su esposa Vanesa Viridiana Velázquez Carmona; María Guadalupe Rangel Delgado, y los menores Giovanni Israel Rangel Delgado y Jesús Alfredo Rangel Velázquez.

Las tres familias se dirigían a playa Bagdad, en Matamoros, para disfrutar el Día de Pascua. Martín conducía, Cinthya al lado y cargaba a Yesenia, de tres años. En el asiento posterior viajaban Carlos Alfredo, Vanesa Viridiana, su hijo Jesús Alfredo (de tres meses), su hermana María Guadalupe y Lucero Almanza, hija de Martín. En la caja iban Bryan (cinco años), Martín (nueve), Giovanni (10) y Jennifer (ocho).

Antes de tomar la carretera Ribereña se detuvieron en una tienda Oxxo para comprar refrescos y otros artículos. Entre las 18 y las 18:30 horas, tras cruzar Ciudad Guerrero, cerca del kilómetro 118, encontraron al lado izquierdo de la carretera cuatro camionetas del Ejército Mexicano estacionadas, con unos 50 soldados con pasamontañas.

Martín Almanza recuerda que al pasar junto al retén redujo la velocidad, bajó los vidrios y esperó una indicación. Un soldado le hizo señal con la mano para que continuara.

Luego de pasar tres vehículos del Ejército empezaron a escuchar disparos que impactaron en el vidrio posterior de la camioneta.

El conductor fue herido en el brazo izquierdo, por lo que a menos de 50 metros de donde estaban los militares, Martín se estacionó en la parte derecha de la carretera, sobre terracería.

Los pasajeros corrieron al lado contrario de donde les disparaban, mientras Martín Almanza, desde la camioneta, les gritaba que dejaran de tirar, que traían niños, pero no le hicieron caso.

Cinthya descendió del vehículo con una toalla en mano, la agitó ante los soldados para que ya no dispararan; gritó que eran varias familias. Tampoco le hicieron caso.

La mujer regresó a la camioneta, tomó a sus hijos Yesenia y Bryan y corrió al monte, mientras su esposo Martín se quedó inconsciente en el vehículo.

Carlos Alfredo resultó con lesiones en ambas piernas y su esposa Vanesa trató de ponerse a salvo cargando a su hijo Jesús Alfredo y a su cuñado Giovanni Israel.

Mientras los adultos trataban de escapar, en la camioneta quedó muerto el pequeño Martín, con dos impactos en la espalda.

Martín Almanza asegura que se escucharon al menos dos explosiones, que serían granadas lanzadas por los militares.

Luego de brincar dos o tres cercas de alambre los sobrevivientes llegaron a un rancho, donde dos personas los auxiliaron y pidieron ayuda de paramédicos.

Cinthya regresó a la camioneta en busca de su hijo Martín, pero al tratar de acercarse nuevamente le dispararon. Casi media hora después logró llegar, pero ya su hijo estaba muerto. Bryan había muerto en sus brazos.

Los heridos fueron ayudados por militares, quienes, de acuerdo con Carlos Alfredo, trataron de matarlo. Los llevaron a un hospital en Miguel Alemán y el domingo 4 de abril, al Hospital General de Nuevo Laredo, donde les negaron atención médica. Los lesionados fueron internados en la clínica de especialidades.

Desde su arribo a una clínica en Ciudad Mier y luego en el Hospital General y de Especialidades, Martín y Carlos estuvieron bajo custodia militar, hasta la mañana del 7 de abril.

Los deudos dicen que Martín detuvo la camioneta, que no tuvo intenciones de escapar, ya que quedó inconsciente y estuvo en riesgo de perder el brazo por los disparos.

Las llantas fueron pinchadas por los disparos, por tanto, la camioneta no avanzó más de 50 metros después del retén.

Una noche antes de velar a los niños, los militares catearon la casa de Martín.