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Inexistente organización en la presentación del miércoles pasado

En medio del caos, Arctic Monkeys cumplió en la explanada del Azteca

El concierto comenzó con dos horas de retraso y miles de asistentes tiraron una valla al grito de todos somos preferentes

 
Periódico La Jornada
Viernes 23 de abril de 2010, p. a12

Al grito de todos somos preferentes, miles de asistentes al concierto del cuarteto sensación inglés, Arctic Monkeys, arrollaron la valla que dividía el área general de la preferente en una explanada posterior del Estadio Azteca hecha foro, la noche del miércoles, en la que el caos reinó y el grupo tocó con dos horas de retraso y ante la inexistente organización de Ache Producciones.

El concierto, planeado para empezar a las 21 horas con Sleepy Sun, de San Francisco, banda abridora de los Arctic en su gira Humbug, empezó a las 23:45 sin aquéllos, sino directamente con el grupo estelar.

La espera fue una pesadilla, entre empujones sin fin. A las 23 horas, decenas de granaderos, convocados por autoridades de Protección Civil y el Estadio Azteca, ingresaron para evitar que un grupo de gente enfurecida por pagar de más y no ver nada entrara a backstage. No hubo enfrentamientos. Todo era un peregrinar enfadoso, pues no había quien diera indicaciones de nada.

Las vallas no embonaban, se excusan

Iván Coronel, titular de prensa de Ache Producciones, informó que hoy informarán si rembolsarán la diferencia (general era 390 pesos y preferente 590). Excusó que las vallas modelo Heavy, solicitadas por los Arctic, y que suele usar Ocesa, eran nuevas y por eso no embonaban bien. Pudo haber muertos, se le dice. Y responde: Asumimos toda responsabilidad; la tardanza fue para garantizar la seguridad, pues fuimos por más vallas, que sí resistieron.

Al menos, el grupo tocó maravillosamente; su líder, Alex Turner, dijo en español: Gracias por la paciencia. Según Coronel, la banda vio el problema, pero no suspendió por respeto a su público. A pesar de la nula visibilidad, de no ser por las pantallas, la audiencia coreó feliz durante una hora, a pesar de que de la consola para atrás se oía ya muy bajo. Todo acabó a las 0:45, con otro enfado: “¡Duró poco! ¡Faltaron éxitos como Teddy Picker y Mardi Bum!