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Analistas se aprestan a señalar los malos resultados en México y Colombia

Alarma en Costa Rica por el combate frontal al narco que anunció Chinchilla

Alertan sobre una mayor presencia de Estados Unidos y la consecuente pérdida de soberanía

Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Martes 9 de febrero de 2010, p. 25

San José, 8 de febrero. El combate frontal del narcotráfico anunciado por la presidenta electa de Costa Rica, Laura Chinchilla, encendió las alarmas de los analistas, que advirtieron que ello podría conducir a una mayor presencia de Estados Unidos y la pérdida de soberanía.

Analistas consultados por La Jornada indicaron que es un hecho que el énfasis puesto por Chinchilla en los últimos días de la campaña electoral en el tema del combate a las drogas la llevará a estar más cerca de las agencias antidrogas de Estados Unidos y de su ejército, así como del presidente colombiano Álvaro Uribe.

Habrá que poner mucha atención a la política que va a seguir la presidenta electa en el campo del combate al narcotráfico, para evitar que esa política socave la soberanía nacional. Es un hecho que ella tendrá más estrechas relaciones con las agencias antidrogas de Estados Unidos y por supuesto con el presidente Álvaro Uribe (Colombia), dijo a este diario el analista Alberto Cortez, de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica.

Chinchilla, ex ministra de Seguridad (1994-96), ex diputada y ex vicepresidenta de Óscar Arias, de profesión politóloga, ganó las elecciones presidenciales del pasado domingo con 48 por ciento de los votos, barriendo a su principal contendiente Ottón Solís, un antineoliberal del Partido Acción Ciudadana, que obtuvo 25 por ciento de los votos.

Chinchilla, de 50 años, asumirá la presidencia el próximo 8 de mayo por un periodo de cuatro años.

Es muy probable que doña Laura tendrá una relación muy afín con el presidente colombiano Álvaro Uribe. Habrá que ver cómo plantea la cooperación en la lucha antidrogas no sólo con los colombianos, sino sobre todo con las autoridades estadunidenses, dijo Cortez.

Costa Rica tiene vigente un acuerdo de patrullaje conjunto con Estados Unidos, que autoriza a los barcos de la marina de guerra de éste último a recorrer sus aguas. Se estima que en los últimos tres años ese patrullaje permitió la incautación de casi 90 toneladas de cocaína, de un total de casi mil toneladas que son enviadas anualmente hacia Estados Unidos, según datos del Ministerio de Seguridad.

El sociólogo y analista Manuel Rojas dijo por su parte que el tema del combate al narcotráfico es muy complicado, porque las experiencias de guerra abierta, como ha ocurrido en México y Colombia, no han tenido muy buen resultado.

“Los centroamericanos estamos muy asustados, porque en la medida en que los narcos se sienten hostigados, como les está ocurriendo en México, pero también en Colombia, se vienen para acá, donde tienen zonas libres de control, como ocurre en extensas zonas del interior de Guatemala”, afirmó Rojas.

Agregó que el combate al narcotráfico implicará un acercamiento mayor con Estados Unidos y con el aparato militar estadunidense dedicado a estos menesteres. Eso sí podría ser problemático para el país, aunque claro está que al narcotráfico hay que combatirlo.

Costa Rica, según declaró Janina del Vecchio, ministra de Seguridad, se ha convertido en los últimos años en una zona de confluencia de los cárteles de la droga de México y Colombia.

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Laura Chinchilla, presidenta electa de Costa Rica, saluda a simpatizantes luego de la misa en la basílica de Los Ángeles, en Cartago, adonde acudió ayer para dar gracias por su victoriaFoto Reuters

Según Del Vecchio, en Costa Rica se negocia la droga que es traída por los colombianos, y los mexicanos se encargan de transportarla hacia el norte.

“Los cárteles mexicanos han golpeado la mesa, han impuesto sus condiciones a los colombianos, son más violentos y territoriales”, dijo Del Vecchio.

La derecha hizo mesa gallega

Durante las elecciones del pasado domingo, la derecha costarricense hizo mesa gallega, pues aunque Liberación Nacional proyecta 23 diputados a la Asamblea Legislativa (dos menos que la actual administración), el PAC perdió seis legisladores (obtendría unos 10, según las proyecciones), mientras los libertarios pasarían de seis a 10, y la Unidad Social Cristiana, también de derecha, pasaría de cinco a seis.

El PAC, que en la elección de 2006 estuvo a sólo 18 mil votos de la victoria cuando se enfrentaron Óscar Arias y Ottón Solís, esta vez se derrumbó. Solís anunció la noche del domingo que no aspirará una cuarta vez a la presidencia. Entrego la estafeta, dijo a la prensa.

Según Cortez, el PAC fue castigado debido a posiciones ambiguas que sostuvo luego del referendo en el que se aprobó, en octubre de 2007, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el cual dividió a la sociedad costarricense.

El PAC, de la mano de Solís, no quiso asumir el liderazgo que le correspondía y por otra parte rechazó una gran alianza con las organizaciones sociales, sindicatos y partidos de izquierda con los que combatió el TLC. Entonces, un sector de la ciudadanía le pasó la factura, dijo Cortez.

Hay una derechización del escenario político costarricense. Laura Chinchilla revalidó el mandato de la derecha representada por Óscar Arias, pero también subió la derecha libertaria, dijo Cortez.

Mientras, Rojas afirmó que el PAC equivocó su camino, no se supo poner al frente del bloque antineoliberal, y dilapidó su capital político. Ahora habrá que ver quién asume el liderazgo de Ottón Solís, que ya no buscará más la presidencia.

Promete independencia

Durante su primer discurso como candidata electa, la noche del domingo, Chinchilla aseguró que será independiente de Óscar Arias. La oposición la acusaba durante la campaña de ser una marioneta del premio Nobel.

Me toca justificar la confianza con un gobierno con independencia de criterio y con la mirada puesta en el bienestar de mi país, dijo.

Llegado el momento, después de escuchar las diferentes perspectivas tendremos que tomar la decisión y se tomará con el mayor nivel de independencia, que garantice el mayor bienestar de los costarricenses, aseguró.

Además del combate al narcotráfico, Chinchilla ha prometido devolver la tranquilidad a los ciudadanos, que se quejan de la inseguridad que impera en el país, debido a los asaltos y robos en viviendas.