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Mañana abren la muestra de arte virreinal

Cicatrices de la fe... hace escala en el Museo Amparo, en Puebla
La Jornada de Oriente
Periódico La Jornada
Martes 9 de febrero de 2010, p. 8

Puebla, Pue, 8 de febrero. Procedente de Texas y luego de ser admirada por más de 50 mil personas en el antiguo Colegio de San Ildefonso, en la ciudad de México, llega al Museo Amparo la exposición Cicatrices de la fe: el arte de las misiones del norte de la Nueva España, 1600-1821.

La muestra recupera piezas de arte virreinal poco difundidas del norte de nuestro país y del sur de Estados Unidos, cuando formaba parte de la Nueva España.

En contraste con la frase de José Vasconcelos de que en Durango termina la cultura y empieza a comerse la carne seca, la doctora en historia del arte por la Universidad de Harvard, Clara Bargellini, aseguró que existe una enorme riqueza artística que legaron las misiones franciscanas y jesuitas durante el siglo XVI, en esta franja territorial cuando todavía era México.

Con las cicatrices de la fe que dejó el proceso de evangelización, producto del trabajo misionero y de la colonización que vivieron las comunidades indígenas, se dio también el florecimiento de las artes: arquitectos, escultores y pintores, españoles e indígenas, tanto artistas de las metrópolis como artesanos locales. El resultado fue una nueva expresión en el arte, un sincretismo cultural que aporta valiosas huellas de nuestra historia.

Más de 100 joyas novohispánicas, entre óleos, esculturas, muebles, platería, documentos, textiles y objetos de culto forman parte de esa exposición única en su tipo, con acervos que proceden de instituciones privadas y públicas de México y Estados Unidos.

Colección distribuida en 10 salas

Cicatrices en la fe..., que será inaugurada este miércoles 10, a las 19 horas, es la culminación de un trabajo de 20 años de investigación de Bargellini, quien procedente de Estados Unidos llegó a Chihuahua, de manera fortuita, y después de observar la calidad estética en los objetos que entonces eran de culto decidió emprender la aventura de indagar a fondo sobre las piezas desde la historia del arte.

En el recorrido realizado con representantes de los medios de comunicación, se observan pinturas sobre piel originarias de Sonora; catecismos traducidos al otomí, de 1759; un video sobre la misión de San Francisco Javier, en California; niños Dios de 1800, una colección de casullas, manípulos y estolas del siglo XVIII; óleos que narran la estrecha relación de los misioneros y la corona española, y esculturas, principalmente de San Francisco de Asís y San Ignacio de Loyola.

La enorme colección virreinal se distribuyó en 10 salas del Museo Amparo.