Ciencias
Ver día anteriorMartes 26 de enero de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 

Recomienda dos copas al día si es hombre y una si es mujer

Cambiar a un vino ligero reduce el riesgo de desarrollar cáncer
The Independent
Periódico La Jornada
Martes 26 de enero de 2010, p. 3

Los bebedores de vino deben buscar variedades más bajas en alcohol para reducir las probabilidades de desarrollar cáncer, alertan científicos.

Al sustituir un robusto Chardonay australiano (14 por ciento de alcohol) por un ligero Riesling alemán (10 por ciento), las personas pueden seguir disfrutando de un vaso o dos y a la vez reducir riesgos para su salud.

Un bebedor cotidiano de vino que normalmente disfruta un vaso grande (250 mililitros), puede reducir en 7 por ciento el riesgo de cáncer intestinal si hace ese cambio. La mayoría de las personas apenas notan la diferencia, y en cambio elevarían en forma significativa sus posibilidades de evitar la enfermedad, sostienen los científicos.

Causa de 30 mil a 40 mil muertes al año

Se sabe que el alcohol incrementa el riesgo de desarrollar varios cánceres, entre ellos los de seno e intestino. El consumo se ha incrementado en décadas recientes; hoy es tres veces más por persona que a mediados del siglo pasado. Se estima que causa entre 30 mil y 40 mil muertes al año.

Así como con el cáncer de intestino, existen pruebas fehacientes de que cambiar a un vino más ligero reduce el riesgo de cánceres de seno, hígado, esófago, boca, faringe y laringe. La disminución del peligro sería en el mismo porcentaje que en el de intestino, indicó el Fondo Mundial de Investigación sobre el Cáncer (FMIC).

Científicos calculan que 20 mil casos de cáncer cada año están ligados al alcohol. El organismo filantrópico citado recomienda que si una persona bebe, limite su consumo a dos bebidas al día si es hombre y a una si es mujer.

Foto
Optar por variedades bajas en alcohol puede significar gran diferencia en la salud a largo plazo. La imagen, en una cava californianaFoto Ap

La doctora Rachel Thompson, gerente del programa de ciencia del FMIC, observó: Desde el punto de vista de la prevención del cáncer, es mejor no beber. Pero tenemos que ser realistas, y el hecho es que muchas personas disfrutan de beber y lo ven como parte de su vida social. Si se bebe mucho, el mejor consejo es reducir el número de copas. Pero si la persona no desea hacerlo, queda la opción positiva de cambiar a una alternativa de menor contenido alcohólico. Hacer esta modificación puede parecer algo pequeño, pero puede tener un impacto verdadero sobre el riesgo de padecer cáncer. Si todos los que beben vino de 14 por ciento cambiaran a uno más ligero, es probable que se pudieran prevenir miles de casos de cáncer.

La doctora Thompson comentó que si bien es difícil conseguir vinos de menor contenido alcohólico en los grandes almacenes, es un cambio de estilo de vida que puede significar una gran diferencia en la salud a largo plazo.

“Parece que la industria de alimentos y bebidas ya toma más en serio este asunto –añadió–. Pero queda mucho por hacer. Nos gustaría que los supermercados y vinaterías facilitaran a su clientela la elección de opciones menos perjudiciales.”

La organización añadió que también se puede reducir el riesgo de cáncer aplicando la misma medida a otras bebidas alcohólicas.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya