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Ver día anteriorLunes 18 de enero de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Guanajuato, primer lugar en mortandad de aves
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urante el invierno de 1994-1995, entre 20 mil y 40 mil aves pertenecientes a 21 especies murieron en la presa de riego Silva, en Guanajuato. Tres organismos no gubernamentales defensores del medio ambiente solicitaron que la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCA), elaborara un informe sobre tan masiva mortandad.

Un grupo internacional de expertos se encargó de ello e identificó las causas de lo ocurrido además de proponer a las autoridades mexicanas medidas para evitar otra tragedia. El informe comprobó lo que la población y las autoridades sabían muy bien: la gravísima contaminación de la cuenca del río Turbio, que alimenta la presa de Silva. Esta vez el problema trascendía nuestras fronteras, pues las aves acuáticas que allí invernan son compartidas por los tres países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Ellas viajan de Estados Unidos y Canadá utilizando rutas de migración protegidas por tratados y acuerdos internacionales firmados por los tres países.

Los especialistas encontraron que la mortandad se debió al botulismo, intoxicación alimentaria causada por una neurotoxina, la botulínica, producida por la bacteria Clostridium botulinum <http://es.wikipedia.org/wiki/Clostridium_botulinum>, que se encuentra en áreas contaminadas. Y es que en los restos de las aves analizadas (como diversas especies de patos, cercetas verdes, azules y cafés; gallardetas) encontraron residuos de metales pesados, especialmente cromo (metal ampliamente utilizado por la industria regional), plomo y mercurio.

Al río y la presa iban a dar igualmente residuos de plaguicidas y las aguas negras de ciudades como León y San Francisco del Rincón. Esa mezcla había sido mortífera y evidencia de la pésima salud ambiental de la cuenca del río y la presa, de la falta de control oficial y privado sobre los agentes contaminantes.

Los expertos, y luego la Comisión Ambiental, recomendaron al gobierno mexicano realizar una exhaustiva evaluación de la situación ambiental de esos cuerpos de agua y tomar medidas para reducir sustancialmente los contaminantes provenientes de la industria (textil, cuero, petróleo, carbón), los centros urbanos y la agricultura. Entre estas últimas destacaron la urgencia de sanear las aguas residuales industriales y las municipales a través de plantas de tratamiento y la construcción de un parque industrial ecológico en las inmediaciones de León, para concentrar allí las 120 tenerías de la región. Además de otras 49 plantas para limpiar las aguas residuales de las empresas que no se ubiquen en el nuevo parque. La inversión para todas esas obras se calculó entonces en unos 25 millones de dólares y debían estar terminadas al inicio del nuevo milenio.

Agreguemos que la presa de Silva y zonas aledañas fue decretada en 1998 área natural protegida en la categoría de zona de restauración ecológica. El gobernador de esa entidad era Vicente Fox Quesada. Con todas estas acciones terminarían los problemas de contaminación en la citada cuenca hidrográfica.

Pero en diciembre pasado diversas organizaciones relacionadas con el medio ambiente denunciaron la muerte de unas 7 mil aves migratorias en la presa y sus afluentes, colocando a Guanajuato en el primer lugar nacional en mortandad de aves. La causa: la elevada contaminación producida por la industria, los agroquímicos y las aguas negras citadinas. Además, llamaron la atención sobre los efectos que esa contaminación seguramente causa a la población.

Se pone así en evidencia que durante los sexenios de Zedillo y Fox se ignoraron las recomendaciones de la Comisión de Cooperación Ambiental; que se incumplieron las promesas oficiales de remediar la anómala situación imperante en la citada entidad. Igualmente, de cumplir la legislación vigente sobre la calidad del agua, el cuidado de la fauna y la flora y la salud pública. Algo que ocurre también en el actual sexenio.

Ese olvido quizá se deba a que en Guanajuato gobierna el Partido Acción Nacional más fanático. Como en Morelos, donde otro turbio río de impunidad arropa a los grupos delincuentes, mientras el piadoso gobernador presume de plumaje resplandeciente.

Para el maestro David Ibarra, ejemplo de congruencia y lucidez.