Mundo
Ver día anteriorMartes 8 de diciembre de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Jueces españoles decidirán si la situación de Haidar es tan grave como para forzar su alimentación

Activista saharahui renuncia a cualquer tipo de atención médica; cumple 22 días en ayuno

El gobierno marroquí endurece su postura; amaga con cambiar la política migratoria y antiterrorista

Foto
La activista saharahui, Aminetu Haidar, ayer, en el aeropuerto de Guacimeta, en Lanzarote, donde continúa en huelga de hambreFoto Reuters
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 8 de diciembre de 2009, p. 22

Madrid, 7 de diciembre. Aminetu Haidar firmó hoy un documento ante notario en el que, en pleno uso de sus facultades mentales, renunció a cualquier tipo de atención médica, y apeló a la aplicación de la ley en esa materia, al cumplir 22 días en huelga de hambre.

El futuro de la activista saharaui quedó en manos de los jueces españoles, que decidirán si su situación clínica es tan grave como para autorizar una alimentación forzada.

Haidar pretende llevar su protesta hasta las últimas consecuencias en protesta a las reiteradas vulneraciones y agresiones contra el pueblo saharaui por parte del gobierno marroquí, encabezado por el rey alaui Mohamed VI, hijo del tirano fallecido en 1999 Hassan II.

La activista saharaui se encuentra en huelga de hambre ante el nuevo atropello de las autoridades marroquíes, pero también por la ineficacia y connivencia del Ejecutivo español, del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con la estrategia de colonización del Sahara antigua colonia española en el Magreb.

Haidar viajó a Estados Unidos a principios de octubre para recibir un reconocimiento por su infatigable labor de defensa de los derechos humanos y su persistente lucha por la identidad y la cultura de su pueblo. A su regreso al Sáhara, a través de un avión que le llevó de las Islas Canarias a Al Alaúin, Haidar fue retenida en la frontera marroquí, le quitaron el pasaporte y la expulsaron del país, después de que en el formato de ingreso escribió saharaui en el espacio donde debía poner su nacionalidad. Fue trasladada a Tenerife, la capital del islote español, donde en plena sala de espera del aeropuerto inició su particular protesta.

Con 22 días en huelga de hambre, Haidar está débil y más delgada, pero su objetivo inicial intacto: llevar hasta sus últimas consecuencias la huelga de hambre, una decisión que sólo cambiará si le dejan volver a su pueblo, con sus hijos y su madre. Su protesta además ha conmovido a buena parte de la sociedad civil española y europea, que se ha movilizado para reclamar a ambos gobiernos una solución inmediata. Entre las muestras de apoyo se encuentran las de escritores como José Saramago y Eduardo Galeano y numerosos actores, que precisamente ayer se encadenaron a la cancillería española para exigir justicia para Haidar.

El gobierno español, cuyo canciller Miguel Ángel Moratinos, mantiene estrechas relaciones con Marruecos, ha recibido numerosas críticas por su postura ante la crisis, incluso se le ha acusado de connivencia con la estrategia del gobierno magrebí de ahorcamiento del movimiento por un Sáhara libre y con pleno derecho a la autodeterminación.

La abogada de Haidar, Inés Miranda, informó desde Lanzarote –donde se encuentra desde que el pasado sábado se anunciara falsamente que viajaría de regreso al Sahara- que la activista firmó un documento en el que establece que en el caso de que se desmaye o pierda la conciencia se le aplique el artículo de la Ley de Autonomía de Paciente, que establece que las personas que se encuentre en esa situación disponen de su voluntad y son las que deciden realmente qué sucede en ese supuesto. Y ella decidió que ningún médico, ni siquiera el que la atiende desde que inició su protesta, le auxilien.

Haidar tomó esta decisión después de que un juez canario, Jerónimo Alonso, la entrevistó con el objetivo de que le revisara un médico –como así hizo- para que pudiera decidir si procedía o no la alimentación forzada. El gobierno canario (gobernado por los conservadores CC y Partido Popular) habían solicitado expresamente que el magistrado interrumpiera la protesta de Haidar con una orden de alimentación forzada y su posterior ingreso hospitalario.

La estrategia del gobierno español es que, si llega un momento en que sea preciso y siempre bajo tutela judicial, Haidar reciba alimentación forzosa, pero sólo como último recurso y si han fracaso los intentos diplomáticos de resolver la crisis.

Entre tanto, el gobierno marroquí endureció su postura a través de Fouad Alí el Himm, ex viceministro de Interior y hombre próximo al monarca marroquí, quien amenazó con cambiar la política migratoria y antiterrorista. España debe elegir entre convivir con un Marruecos que demuestra su capacidad de controlar todo lo que sucede en su territorio y luchar contra las plagas que le han afectado o convivir con una región con peligros que pueden tener consecuencias sobre su porvenir y el de Europa, señaló. Y añadió que no deberían olvidar que Marruecos combate todas esas plagas que acechan a España, como la emigración clandestina, el tráfico de droga, el extremismo y el terrorismo.