Cultura
Ver día anteriorSábado 31 de octubre de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Presenta obra en el teatro de la Danza

Artista explora la vida que termina y la muerte que cobra vida

No me inspiré en la tradición católica, sino en deidades prehispánicas: Shanti Oyarzábal

 
Periódico La Jornada
Sábado 31 de octubre de 2009, p. 5

Su formación de antropólogo fue fundamental para Shanti Oyarzábal, cuando decidió crear un espectáculo de danza-teatro en torno de la dualidad vida-muerte. No sólo le permitió asimilar con bases académicas ese complejo tema, sino que le facilitó encontrar el material visual en el que se inspiraría su coreografía.

El bailarín, coreógrafo y performancero mexicano, radicado en Berlín, tomó como fuente de referencia la práctica del culto a la muerte que tiene lugar en el país desde tiempos inmemoriales.

Su obra alude a la época prehispánica, al retomar, para el desarrollo de las evoluciones dancísticas, prácticas y patrones que los antiguos mesoamericanos efectuaban en sus entierros y ofrendas fúnebres, como colocar los cadáveres en determinada posición, de cuclillas.

De igual modo, algunos de los movimientos del artista fueron extraídos de las posiciones que presentan diversos ídolos o figurillas realizadas por esas culturas, entre ellas la de un guerrero olmeca que aparece con lanza.

Por si ello no fuera suficiente, el autor, mediante una máscara y maquillaje, se transforma en una figura de carita sonriente, propia de la cultura totonaca, para representar la vida.

Tabú en Europa

Danza de la muerte es el título de la obra que Oyarzábal presenta hoy en el teatro de la Danza (Reforma y Campo Marte, atrás del Auditorio Nacional), en el contexto de la celebración del Día de Muertos.

El creador busca presentar a la muerte como un personaje vivo y siempre presente, sin importar que cada cultura la asimile y la entienda de maneras distintas.

En cada grupo humano hay una celebración en torno de la muerte. Más que las diferencias, me interesa encontrar la esencia que unifica los cultos practicados en las diferentes culturas, precisó

“Lo más interesante es que la idea de muerte se convierte en una tradición. En México, desde niños la aceptamos, mientras en Europa la muerte es vista con recelo; incluso es un tabú.

No se habla de ella en la vida cotidiana, sólo cuando la persona muere. No se le liga a la vida como se hace en México. Por eso, esta obra no se inspira en una tradición católica, sino en lo que son las deidades o los ídolos prehispánicos: la vida que termina y la muerte que cobra vida.

A lo largo de los 30 minutos del espectáculo, el cual cuenta con música de Jorge Reyes y el grupo Tribu, el artista hace un desdoblamiento de su persona para interpretar esa dualidad vida-muerte, para lo cual resulta fundamental el empleo de maquillaje y máscaras.

Sobre el escenario no existen más elementos que una serie de velas encendidas y flores de cempasúchil, lo cual confiere al montaje una atmósfera o carga simbólica, incluso ritual, si bien ésa no la intención del artista.

Estrenado hace 12 años, en Berlín, y montado desde entonces en diferentes países de Europa y también en México, Danza de la muerte tiene hoy la tercera y última función, a las 19 horas.