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Fue cremada y sus cenizas serán esparcidas en Tucumán, Buenos Aires y Mendoza, como lo quiso

Con canto, baile, poesía y flores miles despiden a Mercedes Sosa

Generosa y libre, actuó con amor; por eso nadie pudo quebrantarla, expresó Maradona

Es una gran pérdida para la canción popular, no sólo la latinoamericana, señaló Aute

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Los seguidores de Mercedes Sosa aplaudían al paso de la carroza fúnebre rumbo al cementerioFoto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 6 de octubre de 2009, p. 8

Buenos Aires, 5 de octubre. Con cantos, bailes folclóricos y poesías fue despedida la cantante Mercedes Sosa después de 22 horas de velorio en que miles de personas desfilaron por el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, donde hubo cantatas colectivas y hasta espontáneos conciertos.

A su paso por las calles de esta capital, camino al cementerio de la Chacarita, donde está la tumba de Carlos Gardel, centenares de personas aplaudieron a la caravana que acompañaba el carro mortuorio y desde algunas casas se arrojaron pétalos de rosas.

El cantante León Gieco, quien había viajado a Tucumán el pasado 3 de octubre para ofrecer un concierto público el 4, decidió dedicarlo a Mercedes Sosa, y más de 60 mil personas lo acompañaron en medio de una congoja general.

Mercedes nació en esa provincia en julio de 1935. Muchas historias se tejieron alrededor de la coincidencia de que Gardel muriera en un trágico accidente de aviación en junio de ese mismo año en Colombia, y un mes después llegara al mundo la cantante tucumana.

Es como si Gardel hubiera prolongado su voz en ella, susurraba hoy una mujer humilde de  Tucumán, quien con sus hijos llevaba una enorme pancarta que decía: “La negra Sosa no se va, no se va, sigue con nosotros. Es nuestro sol”.

La despedida fue profundamente emotiva; sus canciones preferidas fueron entonadas por miles de voces. Afuera del cementerio muchos de sus seguidores escuchaban los temas en populares radiocaseteras, y centenares de personas que iban a tomar el tren en una estación cercana detenían el paso para cantar y aplaudir. Algo nunca visto aquí.

Luego de una breve ceremonia más íntima, los restos de la cantante fueron cremados. Su hijo Fabián Matus Sosa las llevó en una urna para cumplir el último deseo de su madre: que sus cenizas fueran esparcidas en Tucumán, Buenos Aires y Mendoza, donde comenzó su carrera.

Entre las figuras más populares que pasaron por el velorio estuvo Diego Maradona, que como sucede siempre concitó la atención de los centenares de personas que esperaban anoche en la interminable cola para despedir a la cantante, cuyo cajón estaba envuelto en un poncho celeste y blanco, los colores de la bandera argentina.

“Mercedes Sosa siempre amparó a todos y esa generosidad y total libertad con que decía lo que sentía la hizo distinta. Fue reconocida como una de las grandes voces del mundo, pero seguía siendo la mujer humilde de siempre. Lo que ella hacía era cantar con amor y por eso nadie pudo doblarla ni quebrarla. Me dio cariño, afecto y yo sentía que me cuidaba. Lo que me gustaba era su capacidad de pelear contra la injusticia. Por eso dije que había muerto la diosa de la libertad”, dijo Maradona a La Jornada anoche, después de sortear escollos periodísticos y apurones.

Esta mañana la multitud gritaba: Gracias, Negra entre llantos, pero nadie dejó de cantar ni de arrojar flores ni de bailar.

La zamba Luna tucumana fue coreada por la multitud hoy como anoche en la capilla ardiente, donde pasaron la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, con quien Sosa había compartido muchos momentos; el ex presidente Néstor Kirchner, el diputado Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, socialistas como el gobernador de Santa Fe Hermes Binner, y muchos otros funcionarios de distintos partidos políticos, así como madres y abuelas de Plaza de Mayo, cuyos pañuelos blancos se miraban a distancia durante esta mañana del último adiós.

Mercedes Sosa murió en la madrugada de ayer a los 74 años, después de estar internada durante dos semanas en un sanatorio local. Los cantantes que  compartieron con ella muchos momentos populares, como Víctor Heredia, Alejandro Lerner, Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Charly García y Julia Zenko también estuvieron para darle la despedida.

No faltaron las banderas rojas del Partido Comunista (PC), del que Mercedes Sosa fue muy cercana, como con la Unión de Mujeres Argentinas (UMA) en los años 60 del siglo pasado. Esa organización política fue en su momento receptora de las mayores voces culturales y artísticas.

De varias nacionalidades

Los concurrentes no sólo fueron argentinos de todas las edades y de diversas localidades del interior del país, sino que hubo gran cantidad de brasileños, paraguayos, bolivianos, chilenos, ecuatorianos. Asimismo, Sosa convocó a folcloristas, tangueros, roqueros, baladistas y amantes del jazz.

Esa diversidad de personas fue el mayor homenaje a esa mujer nacida en un hogar humilde, a cuyas raíces siempre volvió.

El artista español Luis Eduardo Aute dijo a La Jornada que la muerte de Mercedes Sosa fue un tremendo golpe. Se sabía que estaba enferma, pero la verdad es mucho más dolorosa cuando viene.

Aute compartió escenario con Sosa en varias ocasiones y ella “hizo una versión preciosa de De alguna manera (compuesta por Aute)”, siguió el cantante, quien se presentará los días 7, 8 y 9 de octubre en el Voilá Acoustique de la ciudad de México. Es una gran pérdida para la canción popular, no sólo latinoamericana, sino de la canción en español.

(Con información de Tania Molina Ramírez)